Postergar la parece ser una decisión que muchas mujeres y parejas han elegido. Esto debido a que una buen parte de la población femenina busca primero su desarrollo profesional y postergan esta etapa hasta después de los 35 años.

Sin embargo, bajo estas condiciones la posibilidad de concebir es menor pues tanto el hombre como la mujer, sobretodo esta última, sufren una disminución en su capacidad reproductiva por lo que la criopreservación de óvulos suele convertirse en una alternativa.

“Las mujeres nacen con una reserva ovárica de entre 1 o 2 millones de óvulos. Cuando viene la primera menstruación, se cuentan unos 400 mil óvulos. Pero a los 35 años, apenas se tiene el 10% de esa reserva”, cuenta el doctor Javier Ascenzo Aparicio, ginecólogo y experto en fertilidad asistida de la Clínica Miraflores.

Hoy en día, gracias a los avances en , las mujeres tienen la oportunidad de “guardar” sus óvulos mediante congelamiento o vitrificación hasta el momento que los requiera.

El doctor Javier Ascenzo explica que la edad ideal para beneficiarse con este procedimiento está entre los 32 y 35 años, cuando aún se puede criopreservar óvulos de buena calidad, pasada dicha edad existen menos posibilidades.

¿En qué consiste esta técnica?

El proceso de vitrificación o criopreservación consiste en estimular los ovarios para obtener la mayor cantidad de óvulos maduros. “En el laboratorio, estos se colocan en un tanque de nitrógeno líquido a menos 196 grados centígrados bajo cero. A esta temperatura, las células entran en un estado de vida inanimada”, refiere Belén Gramaglia, bióloga de la Clínica Miraflores.

Con este procedimiento, los óvulos se pueden preservar por un tiempo indefinido. La técnica lo que hace es retirar el agua intracelular del mismo, para evitar que con el congelamiento se formen cristales y se dañen las paredes y estructura del ovocito.

Las mujeres que no tienen proyecto de tener hijos en el corto y mediano plazo, que ya bordean los 32 a 35 años, tienen en la vitrificación una opción para mantener sus óvulos jóvenes y volver a utilizarlos años después, sin complicaciones. Incluso puede usarse en mujeres jóvenes que deben someterse a quimioterapia por un cáncer, pues este tratamiento daña los ovarios.

Se recomienda también cuando hay endometriosis o una predisposición genética a la menopausia precoz, con condiciones de riesgo para llevar un embarazo normal. En estos casos, la Vitrificación también es una buena opción”, añade Ascenzo.