El diálogo es un factor muy importante en el castigo. (Internet)
El diálogo es un factor muy importante en el castigo. (Internet)

En determinadas sociedades y épocas, el golpe era parte de una buena crianza. Hoy, sin embargo, el castigo físico se ha convertido en una práctica retrógrada. Pero lo que no cambia es que los niños se siguen portando mal y que deben ser corregidos. "Cada niño tiene sus propias características", explica Rachael Silberman, psicóloga de la . "Por ello, hay que desarrollar una sensibilidad adecuada para saber cómo castigarlo. Muchas veces basta con hablarle y hacerle entender que se equivocó para que nunca más repita lo mismo. En otros casos, hay que buscar maneras distintas", agrega.

En la búsqueda de esas formas, precisamente, interviene la comunicación. No hay necesidad de maltratarlo física ni psicológicamente, solo dialogar y establecer un castigo proporcional a la falta. La finalidad del castigo es convencer al niño que si se porta mal, hay un costo: no ver televisión, no salir con los amiguitos, dejar de usar determinado juguete, en fin. Asimismo, la actitud de los padres debe ser consecuente. "Muchas veces, el papá castiga al hijo y la mamá dice 'perdónalo', pero así se desautorizan entre ellos. Aunque se le parta el corazón, usted debe respetar el plazo original del castigo", explica Silberman.