Aulas digitales para personas con discapacidad

Maestros que parten de la pedagogía de la ternura y se valen de las actuales herramientas tecnológicas para ayudar a niños y adolescentes a superar una discapacidad.

Cusco

Experiencia en Cusco. Menores con parálisis cerebral aprenden interactivamente en el aula digital. (MartínSánchez)

Experiencia en Cusco. Menores con parálisis cerebral aprenden interactivamente en el aula digital. (MartínSánchez)

Martín Sánchez

La parálisis cerebral debe ser uno de los peores males que aquejan a un ser humano. Pero si, además, le agregamos pobreza extrema, el resultado puede ser una persona en estado vegetal sobreviviendo en las peores condiciones.

Sin embargo, siempre hay una luz de esperanza para los más necesitados. Por ejemplo, en la clínica San Juan de Dios de Cusco, se viene aplicando, en 31 menores con parálisis cerebral, el programa Aula Digital, una iniciativa promovida por el papa Francisco, incluida en el Programa Internacional ProFuturo, que beneficia a adolescentes de todo el mundo, con el que se ha logrado que menores de los estratos más bajos de Cusco, Apurímac y Madre de Dios, puedan manejar una tablet, dibujar, reconocer figuras y hasta comunicarse verbalmente.

Su filosofía de trabajo se basa en la pedagogía de la ternura porque los docentes son conscientes de que no se trata de alumnos de cualquier escuela.

Eso se puede palpar claramente al apreciar la emoción de los chicos cuando saben que el aula itinerante, donde se trabaja con un proyector de cine, servidor con Internet, entre otras opciones interactivas, irá a sus pabellones.

Allí todo les está permitido durante una sesión de hora y media, mientras aprenden colores, números y cómo operar objetos tecnológicos fundamentales hoy en día.

Uno de los alumnos es Miguel, de 5 años, que –hasta hace un año– vivía en las frías calles de la Ciudad Imperial o pasaba las horas sobre los hombros de su madre, Mariluz Huallipe (30). “Ya no podía seguir cargándolo mientras vendía caramelos para mantener a mis otras dos hijas. Pesaba mucho. Unas personas caritativas me llevaron a la clínica San Juan de Dios y, tras evaluar mi caso, se hicieron cargo de mi hijo por completo. Allí, pese a su mal, ha aprendido a manejar una tablet, incluso mejor que sus hermanas mayores, y es más comunicativo”, dice.

Tags Relacionados:

Cusco

Educación.21

Leer comentarios ( )

Ir a portada