Cuidado con los golpes de calor. (Internet)
Cuidado con los golpes de calor. (Internet)

Ahora que el verano golpea con mayor intensidad, muchos buscan refugio en algún balneario alejado de la ciudad. Y, como es obvio, muchas personas llevan a sus perros a estas largas travesías que, para los animalitos, se pueden convertir en una odisea.

Dentro del auto, la sensación de calor alcanza los 39 grados centígrados en tan solo 10 minutos. Si el viaje se prolonga por media hora, la temperatura llegará hasta los 49 grados, aun bajo la aparente protección del capot. Un verdadero infierno para nuestra peluda mascota.

Y si usted cree que el aire acondicionado es buen remedio para el can, se equivoca. Este puede desencadenar graves problemas de salud, tal como lo advierte un informe de la Sociedad Protectora de Animales de Nueva Zelanda.

La temperatura corporal de un perro es de 38.5 grados, y no puede soportar mucho más. Además, el cuerpo de este no suda tanto como lo hacen las personas, por lo que no puede disipar el calor.

¿Qué hacer? Una solución pasa por realizar el viaje en una hora en la que los rayos solares no sean tan intensos, o sea, muy temprano (casi de madrugada) o pasadas las 6 de la tarde.

Si no se toman estas medidas de prevención, corre el riesgo de que su querido animal muera por un golpe de calor, el que origina jadeo constante, salivación excesiva, vómitos, diarreas y hasta la pérdida de conciencia.

DATO

- Si su perro sufre de golpe de calor, refrésquele las patas y el vientre con agua a temperatura de ambiente. El agua helada puede generar hipotermia.