Expertos recomiendan sustituir este producto por el de grano integral. (Internet)
Expertos recomiendan sustituir este producto por el de grano integral. (Internet)

Un estudio efectuado por la reveló que consumir una porción diaria de arroz blanco incrementa en 10% el riesgo de desarrollar la diabetes de tipo 2.

Para ello, los investigadores analizaron los datos de cuatro ensayos previos realizados en China, Japón, Estados Unidos y Australia, en los que participaron unas 353,000 personas, ninguna de las cuales tenía diabetes 2 al inicio.

En promedio, descubrieron que la población asiática ingiere unas cuatro porciones de arroz al día, mientras que en los países occidentales se comen cinco porciones a la semana.

Las investigaciones siguieron a los participantes durante periodos de entre 4 y 22 años y se reportaron unos 13,284 casos de diabetes tipo 2. Cuando los científicos compararon las tasas de esta enfermedad con el consumo de dicho producto, encontraron tendencias similares tanto en oriente como occidente.

Sus investigaciones –publicadas en la arrojaron que la posibilidad de contraer la diabetes tipo 2 se incrementa "significativamente" cuando se consume este producto de forma regular.

Tal como detallan en la publicación, un plato con una porción de 158 gramos de arroz blanco aumenta el riesgo de la enfermedad. Por ello, los expertos recomiendan sustituir este producto refinado, por el de grano integral.

Los investigadores querían determinar si el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 es más alto entre la población asiática, donde este grano es parte integral de la dieta y también si el riesgo se incrementa paralelamente a la cantidad que se consume de este producto.

El estudio no identificó cuál es el mecanismo subyacente de esta asociación, pero afirman que el arroz blanco tiene un menor contenido de nutrientes que el arroz integral, incluidos fibra, magnesio y vitaminas.

Estos compuestos han sido vinculados en el pasado con un menor riesgo de diabetes tipo 2. Por lo tanto, dicen, consumir más arroz blanco incrementa el riesgo de la enfermedad debido al bajo consumo de estos nutrientes y que al tratarse de un carbohidrato, se convierte rápidamente en el organismo en azúcares, un proceso conocido como índice glucémico (IG).

El consumo de productos de alto IG, como el arroz blanco, provoca que los niveles de azúcar en la sangre se incrementen súbitamente y después se reduzcan. Investigaciones previas asociaron el consumo de una dieta de alto contenido de IG con el riesgo de desarrollar la diabetes de tipo 2.

Los resultados del estudio, concluyen los autores, muestran que "un alto consumo de arroz blanco está asociado con un aumento significativo de diabetes tipo 2". "Esto se aplica tanto en las culturas de Asia como las occidentales, aunque como los resultados sugieren que entre más arroz se coma mayor el riesgo se pensaría que los países asiáticos están en mayor riesgo", explican.

Los científicos subrayan que ahora sera necesario llevar a cabo más estudios para confirmar estos hallazgos, pero creen que reemplazar el consumo de carbohidratos refinados, como el arroz blanco, por el de granos integrales podría ser una herramienta para reducir la creciente epidemia de diabetes tipo 2 en el mundo.