Se está buscando poder recrear este proceso en cantidades industriales y así tener una alternativa que se pueda aplicar a nivel global. (Getty Images)
Se está buscando poder recrear este proceso en cantidades industriales y así tener una alternativa que se pueda aplicar a nivel global. (Getty Images)

En la búsqueda de una alternativa a los combustibles tradicionales, los científicos han tomado diferentes direcciones: algunos proponiendo modelos totalmente eléctricos y otros con la implementación de tecnologías híbridas.

Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, proponen convertir el alcohol de la cerveza en un biocombustible que puede adaptarse a la tecnología de un automóvil sin dañar el motor.

Este combustible es el isobutanol, el cual se crea a base de etanol, y tiene un nivel de energía y octanaje adecuado para una compatibilidad tecnológica con los vehículos actuales.

El problema es que obtener este combustible de fuentes renovables es muy difícil, sin embargo, en de Duncan Wass, profesor de la Universidad de Bristol, este menciona que el etanol se puede adquirir de las bebidas alcohólicas.

Los avances obtenidos muestran que esta tecnología está un paso más cerca de la realidad, abriendo un panorama más claro y viable, para fabricar un biocombustible que sirva de reemplazo a la gasolina.