El presidente estadounidense, Barack Obama, y su rival republicano, Mitt Romney, visitarán el estado de Luisiana para inspeccionar los daños provocados por el , según informó Reuters.

Romney, quien el jueves aceptó la nominación presidencial de su partido durante la convención republicana, viajará a Luisiana el viernes, mientras que Obama lo hará el lunes para reunirse con autoridades estatales que están lidiando con las consecuencias del huracán.

El presidente se ha mantenido lejos de la región del Golfo de México afectada por la emergencia y, en cambio, ha realizado eventos de campaña en Colorado, Iowa y Virginia esta semana, que coincidieron con la en Tampa.

Esta reunión debió reprogramarse debido a la cancelación de eventos el lunes ante la proximidad de Isaac, que finalmente no afectó a esa localidad.

Asimismo, Romney se reuniría con el gobernador republicano de Luisiana, Bobby Jindal. Ambos inspeccionarían daños provocados por el huracán, según un asesor de la campaña.

Los republicanos se cuidaron toda la semana de parecer indiferentes durante su convención debido a la tormenta, que coincidió con el séptimo aniversario del devastador huracán Katrina y la inadecuada respuesta federal del Gobierno republicano de aquella época ante los estragos provocados en Luisiana.

Por otro lado, los remanentes del huracán Isaac seguían provocando problemas el viernes, con fuertes lluvias y amenazas de inundaciones en la zona baja del Valle de Misisipi, mientras residentes de la costa del Golfo de México se preparaban para iniciar sus labores de limpieza.

Isaac fue el primer huracán en golpear a Estados Unidos este año y fue una prueba exitosa a las nuevas y costosas defensas contra inundaciones de Nueva Orleans.

Ahora convertido en una depresión tropical, Isaac aún puede provocar tornados en Misisipi y Luisiana, advirtió el Centro Nacional de Huracanes (CNH).

En esta nota, incluímos videos ciudadanos sobre la situación en Luisiana, .