Miles de mineros del carbón españoles temerosos de perder sus empleos a causa de los grandes recortes en los subsidios reventaban el miércoles fuegos artificiales a su paso por la principal avenida de mientras se dirigían a protestar frente al Ministerio de Industria, informó AP.

Las protestas se realizan el mismo día en que el presidente del gobierno anunció nuevas medidas de austeridad, incluyendo incrementos a los impuestos a la venta en varios productos y servicios y cambios en las prestaciones a los desempleados.

Los mineros marchaban con sus familiares y simpatizantes en una procesión bajo el ardiente sol estival, y llevaban sus cascos protectores y empuñaban bastones. Los fuegos artificiales provocaban amplias nubes de humo.

Un grupo de unos 160 mineros emprendió su marcha el 22 de junio desde las provincias norteñas de Asturias y León, ubicadas a unos 400 kilómetros (250 millas) de distancia, mientras que otros 40 recorrieron un tramo casi tan largo desde Aragón en el noreste.

A su llegada a la Puerta del Sol los mineros fueron recibidos como héroes el martes por la noche.

Los obreros se oponen a un recorte del 63% en los subsidios a las compañías mineras – realizado por el gobierno para enfrentar la recesión y un creciente déficit-, las cuales intentan conservar una participación en el mercado energético español frente a la competencia de las plantas generadoras de electricidad propulsadas por gas, las fuentes de energía renovable y el carbón importado más barato.

Además de la reducción en los subsidios a las empresas carboníferas, el nuevo gobierno conservador que asumió las riendas del país en diciembre ha aplicado recortes en los programas para que los mineros aprendan nuevas profesiones y en las partidas para las escuelas de sus hijos en las regiones generalmente pobres donde viven.

Antes de partir a Madrid, los mineros chocaron con la policía en León.

Los trabajadores usaron cohetes caseros y hondas contra la policía y bloquearon una carretera y una vía ferroviaria en el pueblo de Cinera el 19 de junio. En un momento dado, unos 80 policías que disparaban balas de goma fueron repelidos por cientos de mineros.