Miles de manifestantes se concentraron el sábado en para protestar contra las medidas de austeridad y reducción del gasto público que buscan frenar el creciente e incesante endeudamiento de las finanzas públicas.

Cientos de personas llenaron las calles de la capital británica en una protesta ruidosa, pero pacífica, contra la reducción del gasto público que realiza el gobierno para reducir la deuda soberana, que supera el 1,7 billones de dólares.

Brendan Barber, cuyo Congreso de Sindicatos organizó la marcha, dijo que el mensaje de la protesta del sábado fue que la austeridad "simplemente está fracasando".

"El gobierno está haciendo desesperadamente dura la vida de millones de personas debido a los recortes salariales de los trabajadores, mientras los ricos reciben exenciones fiscales", indicó a la agencia AP.

Gran Bretaña tomó prestados 20.800 millones de dólares en setiembre. En un momento en que otros países europeos – incluida Irlanda – están apurados para pagar sus deudas, existe la creencia generalizada de que el presupuesto británico debe reducirse.

Sin embargo, poco hizo el gobierno para congraciarse con la población en general cuando redujo el impuesto a la renta de las personas físicas a los más acaudalados de la sociedad, a principios de año. Los gobernantes han intentado disipar sin éxito la noción de elitismo que le atribuyen algunos sectores de la sociedad.

Ciudadanos compartieron videos de la jornada.