Escuelas, negocios y oficinas gubernamentales permanecieron el jueves cerradas en muchas partes de debido a la huelga nacional de un día contra las reformas económicas anunciadas por el Gobierno la semana pasada.

El principal bloque opositor, (BJP), y otros partidos convocaron a una huelga para protestar contra un aumento del 14% en los precios del diesel, fuertemente subvencionado hasta ahora, y una decisión gubernamental que abre la puerta a que las cadenas de supermercados extranjeros inviertan en India.

Las medidas, que forman parte de un paquete de reformas económicas destinadas a impulsar la economía debido a una marcada desaceleración, han desencadenado una tormenta política. La (CII) instó al primer ministro Manmohan Singh a no ceder a la presión y dijo que las reformas, exigidas hace largo tiempo por los líderes empresariales indios, son cruciales para el crecimiento económico, según informó Reuters.

La confederación dijo que la huelga de un día le ha costado a la economía 2.300 millones de dólares en pérdidas de producción y comercio.

La confederación no dijo cómo estimó esa cifra, agregó la agencia, pero cientos de propietarios de tiendas de barrio, que temen que la reforma perjudicará a los minoristas, cerraron el jueves en señal de protesta.

"Si no protestamos ahora, el Gobierno central eliminará las familias pobres y de clase media", dijo Santi Barik mientras protestaba en Bhubaneswar, la capital del estado oriental de Odisha.