Para este grupo de jóvenes usar una tabla de surf no es tan extremo, por eso prefieren 'pegarse' a las rocas del mar.

La web publicó fotos de una práctica bastante arriesgada pero común entre los jóvenes ariqueños: adherirse como 'lapas' a las piedras de una isla local, conocida como El Alacrán, y esperar que una ola llegue hasta el lugar para que los cubra totalmente y los arrastre.

Esta peligrosa actividad es realizada diariamente, por las tardes, pese a la presencia del personal policial en la zona, informa el sitio del país vecino.

Prácticas como esta nos recuerda cuando menores de edad, que viven en los asentamientos humanos cercanos al río Rímac, abordan cámaras de llantas en desuso, infladas a manera de flotadores, y nadan durante la crecida del Hablador, poniendo en riesgo su vida.