Miles de habitantes y empleados del sistema de salud municipal de , indignados por las reducciones presupuestarias y los parcialmente algunos hospitales y servicios, se manifestaron este domingo en algunas de las plazas más conocidas de la capital.

Más de 5 mil personas se congregaron en , de acuerdo con cifras de la policía, después de marchar de las plazas Neptuno a la . Los organizadores calcularon que asistieron unas 25 mil personas, muchas de ellas con batas blancas y uniformes azules. La "marea blanca", como la llamaron sus organizadores, es la tercera manifestación así de grande en este año y lleva como consigna "La sanidad no se vende, se defiende".

Fátima Branas, vocera de los organizadores, dijo que los planes de privatización son miopes al no considerar los posibles ahorros sin tener que desprenderse de los servicios.

"Lo que de veras suponen sus planes es un cambio total del modelo sanitario y un desmantelamiento del sistema", aseveró.

El gobierno madrileño, a cargo de Ignacio González, sostiene que las reducciones son necesarias para garantizar los servicios médicos durante la recesión.

La salud y la educación son administradas por cada una de las 17 regiones semiautónomas de España y no por el gobierno central y cada una establece sus planes de gasto.

Muchas regiones pasan estos apuros a medida que se contrae la economía española en una doble recesión desatada por una crisis del sector de bienes raíces en 2008.

Algunas que han gastado de más y no pueden pedir un préstamo en los mercados financieros para saldar sus grandes deudas están recortando sus presupuestos.

En Twitter, el hashtag destinado para seguir las incidencias de esta marcha es #TsunamiBlanco3