Foto: joshjassen/flickr
Foto: joshjassen/flickr

ReportuitLa historia de una pareja de turistas británicos, Leigh Van Biran y Emily Bunting, detenida y deportada por la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos), , sorprendió a más de uno. Sin embargo, esta clase de situación donde una autoridad se toma demasiado en serio algo dicho en Internet no es única en su clase.

Es así que en enero del 2010, el ciudadano británico Paul Chambers, ansioso por encontrarse con una chica que había conocido por Internet, tuiteó que "volaría 'hasta el cielo'" el aeropuerto Robin Hood (Doncaster) – aquejado por la nieve – si este no reaunudaba sus vuelos a tiempo para el encuentro. .

Luego de un proceso judicial –conocido como el en la red social -, donde entró en discusión la defensa a la libertad de expresión, Chambers fue multado por un total aproximado de 3 mil libras esterlinas (casi US$ 4.700). El comediante .

De una vena similar, el comediante estadounidense por un comentario en su página de Facebook, causado por la mala atención al cliente de una filial de Apple.

Después de registar repetidas fallas en su teléfono Iphone y sin recibir ayuda útil de la compañía, el comediante posteó por la red social una línea parafraseada de la película 'El Club de la Pelea': "Joe Lipari tal vez entre a la tienda de Apple en la esquina de la Quinta Avenida con un rifle semi automático AR-10 para meterles bala tras bala a uno de esos arrogantes y afeminados vendedores". Dos horas después, un grupo de policías, armados con metralletas MP5, entró a su casa para arrestarlo por 'realizar amenazas terroristas'.

Luego de un largo periodo en las cortes, la ciudad de Nueva York retiró todos los cargos y, pese a que sus abogados instaron a Lipari para que demandara de vuelta a la ciudad de Nueva York por su encancerlamiento equivocado, este se negó a hacerlo.