“Creí que iba a ser algo sencillo”, evocó Claire Turmelle, la directora de marketing del Centro Stephenson de lucha contra el Cáncer en el estado de Oklahoma, en Estados Unidos. Fue ella la que convenció a la periodista Ali Meyer, de hacerse una mamografía en octubre de 2018, para promover el mes de la lucha contra el cáncer de mama. Ahora ha reaparecido para contar cómo cambió su vida desde aquel día. La historia es en .

Era sólo una promoción aprovechando la popularidad de la reportera, pero todo cambió en un santiamén. Meyer se filmaba en Facebook Live recorriendo el centro médico, con la bata puesta, pero cuando llegó el momento de entregarse a las máquinas todo cambió. Las imágenes del mamograma mostraban una anomalía en uno de sus pechos. El personal del centro que la atendió se puso serio y le dijeron que iban a analizar detalladamente su resultado.

Meyer esperó por sus resultados. La periodista que se encontraba en la cima de su carrera, con dos hijos y un futuro prometedor por delante, estaba a punto recibir el diagnóstico que nadie nunca quisiera escuchar. El radiólogo Richard Falk confirmó el diagnóstico: halló calcificaciones cancerígenas en su pecho derecho y todos quedaron sorprendidos. La transmisión se interrumpió y la reportera empezó a asimilar su nuevo presente.

“Esperaba una mamografía de rutina, pero no fue así. Nunca olvidaré ese día. Nunca olvidaré lo que fue decirles a mi esposo y a mis hijas después de que llegaran a casa esa tarde”, relató Meyer. Ali, no había presentado síntomas, tampoco tenía antecedentes familiares. Pero no se derrumbó y pese a que su futuro no pintaba bien, lo afrontó con valentía: estudios, charlas con doctores y un cambio de 180 grados de su vida diaria.

Ali Meyer se hizo su primera mamografía rutinaria para un reportaje. (Facebook)
Ali Meyer se hizo su primera mamografía rutinaria para un reportaje. (Facebook)

Unos exámenes más minuciosos confirmaron que no tenía ninguna de las mutaciones genéticas para el cáncer de seno. “Desearía poder decir que esa fue una buena noticia que hizo todo un poco más fácil, pero simplemente no fue así”, explicó Meyer. Tuvo la fuerza necesaria y compartió su diagnóstico en Facebook.

Allí contó que los médicos le habían dicho que tenía buenas opciones de recuperarse, pero que había que hacer una mastectomía: “Entrevisté a cirujano tras cirujano, y todos dijeron lo mismo: necesitaba extirparme todo el seno derecho para eliminar todo el cáncer. Estaba devastada por esa recomendación”.

Ali Meyer se hizo su primera mamografía rutinaria para un reportaje (Facebook | Ali Meyer)
Ali Meyer se hizo su primera mamografía rutinaria para un reportaje (Facebook | Ali Meyer)

“La doctora Denise Rable, cirujana de Oncología mamaria, me ayudó a entender que la mastectomía era mi mejor opción. Y así, dos meses después de someterme a mi primera mamografía, entré en el Hospital de Mujeres Lakeside para realizar una mastectomía con preservación del pezón y del lado derecho”.

Era octubre del 2018 y Meyer comenzaba su recuperación contra un cáncer que hoy, un año después, puede ver como un recuerdo que ya quedó en el pasado. El doctor Rable, uno de los especialistas que la trató, resaltó el logro del tratamiento: El cáncer de seno es mortal sólo si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo. Encontramos esto cuando no era invasivo, cuando es más probable que todo termine completamente curado”.