Luego de que en el irregular resguardo policial a la casa del exoperador montesinista , el suboficial de la Policía William Pingo Cienfuegos volvió a pedir garantías para su vida y la de su familia, ya quesigue recibiendo amenazas de muerte a través de llamadas telefónicas.

"Psicológicamente me está afectando cada día más y más. Yo duermo con mi pistola bajo mi almohada porque cada vez que pasa un vehículo a la 1, 2 o 3 de la mañana, me levanto y corro hacia mi ventana para ver si mi vida está en peligro", señaló Pingo Cienfuegos en RPP.

"Miedo de morir no tengo, pero dentro de mi casa no. Mi familia es a la que protejo. Que me maten afuera, pero adentro de mi casa no", agregó el suboficial, que luego señaló que un automóvil Toyota Yaris color guinda sin placas y lunas polarizadas ronda su domicilio desde hace unos días.

"En mis 30 años (de servicio y) a puertas de salir con honor, estoy en todos los partes judiciales, en todo Inspectoría (de la Policía) y todo eso porque dicen que soy la pieza clave. Yo solamente soy un subalterno de fuerzas especiales que cumplió órdenes, nada más", añadió.

William Pingo denunció que fue forzado por el coronel (jefe de la SUAT) Walter Arrué, por los comandantes Alfredo Marín Salazar y Milton Quipuscoea Peralta y por el mayor Paul Olaya ( jefe del Primer Pelotón de la SUAT) a mentir y decir que el mayor del Ejército Kenny Abuhadba, asignado a la Casa Militar de Palacio y encargado de la seguridad de Ollanta Humala, supervisó la protección al domicilio de López Meneses, tal como figuraba en un parte de control policial que había sido adulterado.

Reiteró que lo obligaron a mantener esta versión ante el exviceministro Iván Vega y el director de la Policía, general Jorge Flores, durante una reunión de emergencia realizada la madrugada del 21 de noviembre en la Dircote, a la cual lo llevaron sin previo aviso, sacándolo de su vivienda. Llama la atención que un día antes, .

"Ellos (sus superiores de la SUAT) me presionaron nuevamente para decir que el mayor Abuhadba había controlado el resguardo en la calle Batallón Libres de Trujillo (vivienda de López Meneses) (…) Incluso me amenazaron de que me iban a dar de baja", refirió.