La periodista Valerie Vásquez de Velasco es una de las autoras del libro 'Señora K’. (FOTO: JESUS SAUCEDO / GEC)
La periodista Valerie Vásquez de Velasco es una de las autoras del libro 'Señora K’. (FOTO: JESUS SAUCEDO / GEC)

En agosto de 1994, , con 19 años de edad, se convertía en la primera dama del Perú, tras la separación de sus padres, cuando aún no pensaba que sería dos veces candidata a la presidencia. Valerie Vásquez de Velasco, tres años menor que Fujimori, había ingresado a la universidad y empezaba el primer ciclo, cuando el periodismo aún no estaba en su horizonte.

Hoy la política y el periodismo unen sus caminos. La periodista de madre belga es una de las voces de Señora K (50+1 y Ediciones Crisol), libro en torno a la política de padre de ascendencia japonesa, que estuvo presa y hoy está bajo comparecencia restringida en medio de las investigaciones por el caso Odebrecht. La obra será presentada este domingo 6 de setiembre, a la 7 p.m., en el último día de la en su edición virtual. Conjunto que también incluye textos de Ariana Lira, Mabel Huertas y Beatriz Llanos.

Dos episodios aún están vivos en su memoria. Cuando venció a Mario Vargas Llosa. Tenía unos 13 años y en su casa había la ilusión de presenciar el triunfo del escritor. Y una década después, cuando caía el régimen fujimorista. Le tocó cubrir la campaña presidencial del 2000, la Marcha de los Cuatro Suyos, la ‘persecución’ a Montesinos y la renuncia de Fujimori. Primeros años como reportera que la afirmaron como periodista. “Fue como mi máster en Periodismo”, recuerda.

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-En el libro abordas el tiempo de Keiko en Palacio, entre 1990 y 2000. ¿Cómo fue esa estadía?

Ella era un poco su asistenta y siempre estaba apoyando al papá y buscando reconocimiento de Fujimori. Es una tradición oriental el querer que el hijo mayor sea hombre; en el caso de los Fujimori, ella no cumplía esa premisa, y tiene que ver con que haya aceptado siempre lo que él le pedía y, tal vez, a pesar de ella.

-¿Keiko tuvo su propia lucha dentro de la familia para tratar de estar a la altura de la exigencia del padre?

No creo que ella lo buscara. Creo que en algún momento pensó en estudiar y trabajar en cosas completamente alejadas de su padre. Pero entiendo que ella quería el reconocimiento y aceptación de su papá. Aunque no creo que haya competido con su mamá.

-¿Tu percepción sobre Keiko en 20 años como periodista de qué forma se ha ido dando?

Yo sabía que amigos de mi hermano la conocían, que salían con ella. Y los comentarios eran buenos. También otra persona cercana ha trabajado con Keiko y tiene una opinión favorable. Mi percepción como periodista ha tenido un punto más crítico, con todo el tema de la mayoría en el Congreso, lo que se ha ido investigando y conociendo. Pero cuando me dan esta tarea de hacer el retrato (para el libro), me puse el chip de ser nueva: no la conozco, quiero conocerla, y es de donde tenía que partir.

-¿Y cómo es ella?

La gente es muy agradecida con ella. Gente que la protege, que es bien leal. Pero es gente que, hasta cierto punto, está decepcionada de ella. Hay una cierta nostalgia hacia la Keiko que fue en Palacio.

-¿Pero cómo es Keiko?

En esa época era una chica bien inocente y soñadora. Se hacía cargo de su familia, era muy maternal con sus hermanos. No era muy sociable, tímida.

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-¿Fue así antes y/o después de convertirse en primera dama?

Cuando estaba en medio de los problemas de sus papás, los inicios de su carrera, cuando comenzaba a estudiar. Creo que no se hacía cargo de lo que estaba sucediendo realmente: habían denuncias y crímenes en torno a su papá, y ella hasta el día de hoy dice que son errores. En los 90′s no se mete en el tema político y sigue siendo la niña que trataba de cumplir los sueños que tenía, que yo creo que eran alejados de la política. Pero Keiko sigue siendo difícil de descifrar para, incluso, las personas más cercanas a ella.

-La percepción que tengo de Keiko es que es fría y mide cada paso. ¿Cuál es tu impresión?

Keiko tiene algo de lo que no se puede desligar: el entorno donde ha crecido. Ella ha visto una forma de hacer política, ha estado cerca de personajes muy poderosos, ha visto tomar decisiones muy delicadas y de Estado en una época de terror, en tiempos oscuros, y ella estaba ahí. Creo que es inevitable haber aprendido cosas. Keiko puede ser de una forma del 90 al 2000, pero también es verdad que ella ha crecido políticamente en un ambiente muy oscuro y eso es muy difícil de sacarlo del ADN de una persona que desde los 16 años está alimentándose de eso, viendo, viviendo, callando. Sabe mucho más de lo que dice, porque ha visto mucho más de lo que tal vez quisiera haber visto. Ella se ha formado en un gobierno muy oscuro. Su papá está en la cárcel por crímenes de lesa humanidad.

-¿De quién bebió más Keiko: del padre, de Montesinos o de algún otro personaje?

He partido mis capítulos en cuatro personajes que son importantes en el desarrollo de Keiko y en esa época. Susana Higuchi, Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y Ana Vega (llegó a ser secretaria de organización de Fuerza Popular), quien se encuentra con esta chiquilla que estaba como un poco perdida. Ana se le aparece como una mamá.

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-¿Qué tiene Keiko de Ana?

Hay personas que dicen que Keiko tiene más de Ana Vega. Pero en los años 96, 97 Keiko no quería meterse muy directamente en temas de política.

-¿Qué la hizo cambiar?

Es la gran pregunta. Pero no puedo decirlo, quemamos el libro (ríe).

-¿Keiko traicionó a su madre?

Es una conclusión a la que puedes llegar leyendo el libro.

-¿Qué es el fujimorismo 30 años después de que asomó en la escena política?

Aún es el recuerdo de los 90′s.

-Para muchos, el fujimorismo es uno de los factores que ha hecho del Perú un país con una educación mediocre y un sistema de salud deplorable. ¿Qué opinas?

Y con una informalidad del 70%. Se ha hecho política de una manera que nos ha debilitado como país.

-¿Keiko insistirá con ser presidenta del Perú?

¿Se presentará una tercera vez?

-Según las encuestas, figura entre los cinco primeros con posibilidades de llegar a Palacio.

Bueno, es Fujimori, tiene eso a su favor y en su contra.

Señora K.
Señora K.

AUTOFICHA:

- “Soy Valerie Vásquez de Velasco Lebacq. Tengo 43 años, nací en Lima. Mi mamá y su hermana vinieron con su papá de Bélgica, él era diplomático. Volvieron a Bélgica y mi mamá y mi tía conocieron a dos peruanos que estudiaban allá y se casaron, y volvieron al Perú”.

- “Estudié Comunicaciones en la U. de Lima. A finales del 2004 me fui a España. Estuve cinco años trabajando en lo que se pudo. He trabajado en Panamericana, Revista Dominical, con Beto Ortiz, Panorama y me fui. Volví al Perú y trabajé en Cuarto Poder y pasé a Canal N”.

- “Haber hecho calle siempre es la base para todo. No sé si en algún momento haga documentales, algún libro sola. Me gusta cómo se está dibujando mi carrera. Estoy ilusionada, hay un montón de cosas por hacer. Pero con calma. Vamos lento porque vamos lejos. Hay que disfrutar cada paso y con respeto”.

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