Pulso Perú: Mayoría en contra de permanencia de ministras (USI)
Pulso Perú: Mayoría en contra de permanencia de ministras (USI)

Desde congresistas denunciados por acoso sexual hasta feminicidios que, contabilizados en tan solo los dos primeros meses del año, bordean los treinta. La antesala al , que conmemora la lucha por la igualdad de oportunidades, es perturbadora.

El acoso, el menosprecio a las capacidades, el machismo en general, no solo están presentes en la dinámica social, sino también en la arena política, lo que sin duda impacta en la representación y la democracia. 50+1 analizó las cifras que dan cuenta de la participación de la mujer en el Congreso de la República.

Terreno disparejo: la participación de la mujer en la política peruana. (Perú21)
Terreno disparejo: la participación de la mujer en la política peruana. (Perú21)

¿LAS CUOTAS SIRVEN?

Hasta las elecciones del año 2000, la presencia de hombres en el Legislativo era hegemónica. La voz de la mujer, a quien ya se le había dedicado un ministerio, aún era débil. Sin ser progresista, el gobierno de Alberto Fujimori aprobó la Ley de Cuotas que modificaba las normas electorales y obligaba a los partidos a incluir en sus listas de candidatos al Parlamento al menos un 25% de mujeres. En el 2000, el porcentaje se incrementó a 30% y se amplió tal medida para las postulaciones municipales.

Es por eso que en el primer cuadro se puede observar incrementos importantes de la participación de mujeres en las candidaturas. De esta manera, del 11% de mujeres que se presentaron en 1995, se incrementa a un 26% en el 2000, para luego alcanzar un pico de 40% en los comicios de 2011. Aunque es indudable que la cantidad de mujeres electas ha aumentado, este crecimiento no guarda proporción con el porcentaje de postulantes. El ejemplo del año 2011 es claro, a pesar del 40% de candidaturas femeninas, solo el 22% alcanzó una curul.

LAS ÚLTIMAS DE LA LISTA

Una de las explicaciones al poco porcentaje de mujeres electas se debe a su posición en la lista de candidatos. En el segundo gráfico se encuentran las organizaciones políticas que obtuvieron representación en la última elección parlamentaria. Como se observa, existe una tendencia en la que la mayoría de las mujeres se encuentran ubicadas en el último tercio de las listas parlamentarias, y un mínimo en el primer tercio. Esto imposibilita que sean reconocidas al momento de la campaña y de la votación.

ACOSO POLÍTICO

Otro elemento que se debe tomar en cuenta es el persistente acoso político que las mujeres aspirantes a un cargo público sufren, tanto durante la campaña, como durante su gestión. Según la plataforma del Jurado Nacional de Elecciones en contra del acoso político, este implica “cualquier acción, conducta u omisión realizada de forma directa o a través de terceros que, basada en su género, cause daño o sufrimiento a una o varias mujeres, y que tenga por objetivo menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de sus derechos políticos”. Puede implicar violencia física y psicológica.

En el tercer gráfico realizado tomando como base encuestas aplicadas a las candidatas y candidatos al Congreso de la República (de las elecciones generales de 2016), se puede observar que, en su mayoría, las mujeres han sentido trato desigual/injusto en los medios de comunicación.

De hecho, no es raro ver que en medios se realcen los atributos físicos de una candidata más que sus propuestas políticas. Las candidatas encuestadas también reclamaron hostigamiento externo, ya sea por miembros de otra organización política o de personas ajenas a este ámbito. Muchas callan, otras tiran la toalla, pero está claro que aún el terreno no está parejo.

CIFRAS

- 39% de integrantes de las listas de candidatos al Congreso en las últimas elecciones estuvo ocupado por mujeres.

- 28% fueron electas.

TAGS RELACIONADOS