Deudos encuentran justicia 26 años después de criminal atentado en Tarata

La cúpula senderista, encabezada por Abimael Guzmán , purgará cadena perpetua por planificar el asesinato de los vecinos de Miraflores el 16 de julio de 1992 con la explosión de un coche-bomba. Osmán Morote y Margot Liendo regresan a prisión.

Amet Aguirre
Amet Aguirre

No es coincidencia que hoy se celebren los 26 años de la captura del genocida Abimael Guzmán y también una histórica sentencia.

Ayer, el Colegiado A de la Sala Penal Nacional declaró culpables a Abimael Guzmán y a toda la cúpula de la organización terrorista Sendero Luminoso por el atentado de Tarata en 1992.

En la histórica audiencia se condenó a cadena perpetua a 10 procesados por el delito de terrorismo y se les impuso el pago de una reparación civil total de S/4’200,000 en favor del Estado y de los deudos de los familiares fallecidos en la fatídica explosión.

Con esta condena, los senderistas Osmán Morote y Margot Liendo, que se encontraban con arresto domiciliario y con comparecencia con restricciones, respectivamente, volverán a la prisión.

El grupo terrorista también estaba acusado por el delito de trafico ilícito de drogas, pero los jueces los absolvieron.

No obstante, el Ministerio Público dijo que presentará un pedido de nulidad de esa parte del fallo judicial.

Abimael Guzmán

La cúpula de Sendero Luminoso pasará el resto de sus días en la cárcel. (Foto: Poder Judicial)

La cúpula de Sendero Luminoso pasará el resto de sus días en la cárcel. (Foto: Poder Judicial)

Poder Judicial

GANÓ LA JUSTICIA

En la sentencia, el colegiado, integrado por los magistrados René Martínez, Edhin Campos y Jhonny Contreras, consideró que Sendero Luminoso violentó el sistema democrático del Estado peruano ejecutando acciones de terror de tal magnitud que ocasionaron muertes y lesiones graves, así como crueles violaciones a los derechos humanos.

“Se ha acreditado que los acusados han actuado indiscriminada y cruelmente sin el más mínimo respeto del derecho a la vida (...) Los acusados tienen un profundo enraizamiento político e ideológico a tal punto que nunca han renunciado a sus convicciones criminales”, sentenciaron los jueces.

Además, tomaron en cuenta que no condenar a los acusados implica beneficiar a los elementos subversivos más crueles y condenar a la sociedad y, sobre todo, a las víctimas.

“Nuestra realidad social reclama justicia”, estableció la histórica sentencia que se leyó durante más de siete horas.

Colegiado A Tarata

Los magistrados René Martínez, Edhin Campos y Jhonny Contreras.

Los magistrados René Martínez, Edhin Campos y Jhonny Contreras.

Poder Judicial


EL OTRO ROSTRO DEL JUICIO

La diligencia estaba programada para las 10:00 a.m., pero desde una hora antes la prensa y el público empezaron a llegar a la puerta de la Base Naval, ubicada en la avenida Néstor Gambetta, en el Callao.

Sin embargo, no fue hasta las 11:30 que abrieron las puertas. En ese momento hubo una serie de reclamos por una parte de los asistentes que se identificaron como familiares de los terroristas.

Exigían que se les deje pasar a todos a pesar de que la capacidad de la sala de audiencias ya había sido copada y arremetieron contra los periodistas que estaban tratando de ingresar al espacio reservado para ellos.

Los hombres de prensa de medios nacionales e internacionales tuvieron que entrar entre empujones para cumplir con su trabajo.

Al final de la audiencia, alrededor de las 6:30 p.m., cuando ya todos estaban en el exterior de la Base Naval, los simpatizantes de Abimael Guzmán se volvieron a manifestar.

En el momento en que los condenados eran llevados a sus respectivos centros penitenciarios, los seguidores de Guzmán empezaron a arengar los mismos lemas que el Movadef proclama. Varios de esos simpatizantes llevaban sombreros y lentes oscuros para evitar ser fotografiados o grabados por la prensa.

El ingreso a la Base Naval del Callao fue accidentada.

TESTIMONIO DEL TERROR

Pronunciamiento de Equipo de Marita BarretoPronunciamiento de Equipo de Marita Barreto

En 1992, ​Katherine tenía 17 años y era aspirante a bombera. Alrededor de las 9:20 p.m. del 16 de julio de ese año, ella estaba en su unidad y fue alertada del atentado. De inmediato, partió en el vehículo paramédico para apoyar en la emergencia.

Cuando llegó a la calle Tarata, vio a una mujer caminando entre los escombros, sin blusa, sosteniendo un trapo ensangrentado entre los brazos. Se acercó a ella para ofrecerle su ayuda.

La señora le respondió que estaba bien, pero le urgía llegar al hospital José Casimiro Ulloa, donde estaba su hija, quien minutos antes había sido herida por la explosión. En ese momento desenvolvió el trapo y se lo mostró a Katherine: era una pequeña pierna, la de Vanesa Quiroga, niña símbolo del atentado de Tarata.

Mientras Katherine llevaba a la señora Gladys Carbajal a la ambulancia, fue entendiendo que la idea de su acompañante era que le reimplantaran la pierna a su hija.

Conmovida, la joven la llevó hasta el hospital, pero Vanesa no estaba. Por suerte, una de las enfermeras le dijo que la niña había sido trasladada a la Clínica Adventista (actual Clínica Good Hope). Cuando llegaron al lugar indicado y ubicaron a la pequeña, el médico recibió la pierna, pero les dijo que no era posible reimplantarla, estaba completamente desgarrada.

Katherine nos pidió que mantuviéramos su apellido en reserva, como tanto héroe anónimo que apareció esa trágica noche. 

RESERVAN SENTENCIA PARA PRÓFUGO LIMACO
El 11 de junio, el procesado Moisés Limaco Huayascachi, ‘camarada Ramiro’, tomó un avión rumbo a Francia en las narices del sistema judicial peruano. Por ahora, se salvó de recibir una condena por el caso Tarata.

Ante la advertencia realizada en Perú21 el pasado 10 de agosto, la Sala Penal Nacional decidió declararlo reo contumaz, y ahora pesa sobre él una orden de captura internacional.

Los jueces decidieron ayer esperar su detención y extradición al país para dictarle sentencia. La Fiscalía ha acreditado que Moisés Limaco fue parte de la cúpula de Sendero. Además, está probada su participación en el atentado de la calle Tarata.

DATOS
- Osvaldo Cava fue hermano de una de las víctimas del atentado de Tarata y relató ante la Comisión de la Verdad y Reconciliación los momentos de terror que vivió.

- La procesada Elizabeth Cárdenas fue absuelta de las acusaciones por terrorismo y narcotráfico. 

- Los abogados de Sendero apelarán el fallo, pues sostienen que no se ha acreditado que la cúpula de SL haya ordenado el atentado. Los condenados son Abimael Guzmán, Elena Iparraguirre, Osmán Morote, María Pantoja, Laura Zambrano, Eleuterio Flores, Florentino Cerón, Edmundo Cox, Margot Liendo, Oscar Ramírez.

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