En la mira. El Ministerio Público allanó la casa de , brazo derecho de  y uno de los nombres más cuestionados de su gestión edil.

El economista se desempeñó como gerente general de la Municipalidad de Lima y está involucrado junto a la ex alcaldesa en las investigaciones por el caso Odebrecht.

Los testimonios de Ricardo Boleira, Jorge Barata y del publicista de FX Comunicaciones, Valdemir Garreta, coinciden en apuntar al hombre de confianza de Villarán como gestor del financiamiento de la campaña del NO a la revocatoria.

De acuerdo con estos tres personajes, Castro fue quien solicitó a Odebrecht US$3 millones para evitar la salida de Susana Villarán del sillón municipal. Garreta incluso aseguró que fue Castro quien le confirmó que la campaña sería financiada por Odebrecht y OAS. Él lo negó todo.

Pero eso no es todo. José Miguel Castro tiene más cuestionamientos en su haber.

Fue denunciado por supuesto nepotismo al emplear a cuatro parientes cercanos para dar asesorías en la Gerencia de Seguridad Ciudadana de la municipalidad en el 2013. La investigación se archivó y la misma Susana Villarán lo respaldó públicamente.

Susana Villarán
Susana Villarán

n el 2014, el Órgano de Control Interno de la (OCI) de la Caja Metropolitana detectó que se entregó un crédito hipotecario directo por US$2 millones y una línea de hasta US$4,5 millones para una obra inmobiliaria que nunca se realizó. El beneficiario había sido la promotora Chulucanas del empresario chileno Andrés Múñoz, ex jefe y amigo cercano de Castro.

Tras una denuncia del diario , José Miguel Castro también fue investigado junto a cinco ex funcionarios de la Empresa Municipal de Mercados S.A. (Emmsa), que administra el Gran Mercado Mayorista de Lima, por permitir que Relima S.A. preste el servicio de limpieza sin un contrato ni condiciones. El caso llegó al Ministerio Público pero la comisión de regidores que iba a investigar el caso se desintegró.