Ceremonia simbólica en memoria de las víctimas del atentado en la calle Tarata. (Andina)
Ceremonia simbólica en memoria de las víctimas del atentado en la calle Tarata. (Andina)

El , en pleno corazón de Miraflores, ocurrido hace 20 años, debe servir como lección para construir un país más fraterno y justo sin ideologías extremas, afirmó hoy el alcalde de Miraflores, Jorge Muñoz Wells.

En ese sentido, subrayó que en el Perú debe permanecer vigente el mensaje "nunca más a la violencia y aprendamos del pasado", y de esta manera, la juventud que no conoció la dimensión real del terrorismo, tenga presente lo que significó la insania subversiva para el país.

En ese sentido, mencionó que un grupo de jóvenes ha elaborado un video, donde se recoge los testimonios de quienes vivieron el atentado terrorista del 16 de julio de 1992.

"Se quiere no olvidar un problema del pasado y que esta situación nos sirva como un mecanismo de mejora de la sociedad, para buscer un país más fraterno, justo, reconciliado sin ideologías extremas y una sociedad mejor para los peruanos", aseveró.

El burgomaestre miraflorino destacó que el trabajo de las autoridades y ciudadanos es construir una "sociedad más fraterna que involucre a todos los peruanos".

Esta mañana, el alcalde de Miraflores encabezó una ceremonia simbólica en memoria de las víctimas del atentado en la calle Tarata, donde se guardó un minuto de silencio, se lanzaron globos blancos al firmamento y se enarboló el pabellón nacional y la bandera del distrito.

Por la tarde, se tiene programada una ceremonia cívica, donde el Coro Sinfonía por el Perú, promovido por el tenor Juan Diego Flórez, interpretará temas alusivos a la paz.

El Grupo In Memorian Tarata 1992, integrado por familiares y vecinos de las víctimas, rendirá homenaje a la efigie de la Santísima Virgen del Carmen y habrá un minuto de silencio por las víctimas.

El atentado de Tarata dejó 25 personas fallecidas, 5 desaparecidas, 250 heridos, 360 damnificados y más de US$3 millones en pérdidas materiales.