El canciller consideró "injustificada" la alerta de la Embajada de los EEUU en el Perú sobre la existencia de una .

Sostuvo que habría sido "deseable" que la delegación diplomática compartiera la información con el Gobierno peruano, y reiteró que la gestión de Ollanta Humala está comprometida en la lucha contra la delincuencia internacional.

Como se sabe, el jueves pasado, la embajada de Washington publicó un mensaje de alerta a sus viajeros para que no visiten esas zonas del país, porque tiene de que miembros de un grupo criminal –que serían las huestes senderistas en La Convención de los Quispe Palomino– estarían planificando secuestrar estadoundienses.

PEDIRÁN RECTIFICACIÓNLa Municipalidad de Machu Picchu entregará mañana a la Embajada de EEUU una carta en que las autoridades locales y representantes de la sociedad civil de la región del Cusco *solicitan la pronta rectificación sobre la alerta de secuestros.

"En la carta abierta que daremos a la Embajada de EEUU solicitamos la rectificación por parte de la embajadora de ese país en Lima, Rose Likins, puesto que estamos siendo afectados tanto en el distrito de Machu Picchu, la región Cusco y las regiones del sur", dijo el alcalde del distrito donde se ubica la Ciudad Inca, Elvis La Torre.

Además, adelantó que esta tarde espera poder reunirse con el presidente del Consejo de Ministros, , a fin de que, mediante la Cancillería, se pueda canalizar el pedido para una rápida rectificación por parte de la embajadora.

El burgomaestre lamentó que la advertencia dada por la delegación diplomática para los ciudadanos de su país haya tenido ya repercusiones, pues, aseguró, horas después de emitirse la alerta varios paquetes turísticos fueron cancelados.

SE PIERDE S/.25 MIL POR ALERTALa autoridad edil mencionó que la Municipalidad de Machu Picchu cuenta con un 10% de las ganancias por los ingresos a Machu Picchu, es decir S/.25,000 diarios, presupuesto que se ha perdido debido a la disminución de visitantes a la ciudadela.

Asimismo, indicó que la cifra de turistas a Machu Picchu disminuyó de 2,000 personas diarias a 700.