La congresista , quien la semana pasada desató la polémica al señalar que las mujeres incitaban a los "agresores sanos", acaba de renunciar a la presidencia de la Comisión de la Mujer y lo hizo dejando más frases para el olvido.

Por ejemplo, pese a que aceptó que cometió un error, la legisladora fujimorista insistió en señalar que sus comentarios fueron mal interpretados y "sacados de la realidad". 

Además, sostuvo que había renunciado a la presidencia, pero no a formar parte de la Comisión de la Mujer. 

"Me voy con la frente en alto", “los errores políticos se pagan", "es un acto de valentía", "estoy aceptando un error", fueron algunas de sus respuestas a los periodistas.