La Policía antimotines dispersó con gases lacrimógenos y varazos a decenas de efectivos en situación de retiro que marcharon este miércoles hasta al para exigir mejoras en sus pensiones.

La movilización coincidió con un llamado a una , pero que no se concretó, según dijo el ministro del Interior, .

El objetivo de la marcha era "entregar un memorial al Congreso con demandas en favor de los policías en retiro y en actividad", dijo a periodistas Julio Cortejana, uno de los líderes de la protesta, quien anotó que un suboficial retirado resultó con una fractura en una pierna.

"Hemos sido reprimidos con gases lacrimógenos y no hemos podido entregar al Congreso nuestras demandas", subrayó Cortejana, presidente de la Federación de Policías Retirados del Perú.

"Lo que puedan hacer los retirados no tiene nada que ver con el supuesto paro policial que fue un fracaso", aseguró Albán a la prensa.

La marcha se efectuó en conmemoración del 5 de febrero de 1975, fecha en que miles de agentes en actividad se amotinaron y salieron a las calles en protesta contra el gobierno militar del general Juan Velasco.

Ese motín generó caos en Lima que quedó desprotegida, dando lugar a saqueos en toda la capital, lo que obligó al régimen de la época a decretar el toque de queda.

Los manifestantes que llegaron este miércoles a las inmediaciones de la sede del Congreso portaban carteles en los que demandaban aumentos a los policías, tanto a los retirados como a los que están en actividad.