El pleito entre las congresistas Cecilia Tait y Cenaida Uribe tuvo un nuevo episodio hoy a raíz de la , denuncia que su colega minimizó horas después.

La controversia empezó temprano, cuando Uribe mostró a la prensa fotos de unos la representante de Unión Regional a una de sus trabajadoras, a quien asignó específicamente ubicar qué colegios de Lima tenían paneles publicitarios Punto Visual, empresa a favor de la cual la nacionalista habría presionado para la renovación de contratos.

"Que se dedique a trabajar y me deje tranquila, debe estar enamorada (…) Le pido que deje de hablar de mí y me que me deje trabajar. Está pendiente de mi vida", dijo Uribe, quien fue salvada el lunes de una suspensión de 120 días gracias a un .

En ese momento, la oficialista no explicó cómo tuvo acceso a los mensajes que intercambiaban Tait y su asesora, Sara Miranda. Más tarde, en una entrevista a Perú21, la legisladora de Unión Regional denunció que su teléfono fue interceptado, pues ni ella ni su colaboradora compartieron sus whatsApp con nadie.

Pero Uribe refutó que no existió 'chuponeo' ni 'hackeo' al celular de su colega, sino que los mensajes fueron obtenidos a través de una extrabajadora del despacho de Tait –a quien solo identificó como Lupe–, a quien esta "trató mal" antes de despedir.

"Ella sabe perfectamente quién es y de dónde viene (esta denuncia), que no le mienta a la gente. El celular es de una extrabajadora a la que ella maltrató y botó. Si ves, en las fotos (que presentó hoy en el Congreso) está mi mano. Es el celular de esta extrabajadora", aseveró en diálogo telefónico con Perú21.

Uribe precisó que Sara Miranda "le prestó su teléfono celular" a Lupe y esta tomó las fotos con las conversaciones con la congresista Tait. En otro momento, arremetió contra la Comisión de Ética, que podría reconsiderar la votación de su caso, y dijo que .