El legislador Mauricio Mulder pidió que una comisión investigadora del Congreso revise los de los condenados por terrorismo que se dieron en los gobiernos de y .

Mulder recordó que en el 2002 se denunció es tema en el Congreso, pero como el toledismo tenía mayoría, no se tocó y se archivo la investigación. "Se podría reactivar una comisión", dijo a Perú21.

Sostuvo que, a raíz de esto, se pactó la creación de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación, y dijo que cuando los comisionados dialogaron con los terroristas, gran parte de lo que conversaban giraba en torno al régimen de encierro que ellos tenían.

"Yo tengo las transcripciones (de las conversaciones). Hay varios comisionados ofreciendo sus buenos oficios para que les den mejores condiciones carcelarias, acceso a libros, reuniones con los demás miembros de la cúpula, es decir, varias cosas que ellos estaban solicitando", señaló Mulder.

"El tema del fondo es que a lo largo de estos cinco años se liberaron a más de dos mil senderistas. El acceso de al ministerio de Justicia durante la época de Valentín Paniagua y después, durante casi toda la gestión de Toledo, les permitió a los senderistas obtener este tipo de beneficios", anotó.

Al respecto, García Sayán, actual presidente de la (Corte-IDH), negó que el Decreto Supremo 003-2001, que suscribió cuando fue ministro del gobierno de transición, haya beneficiado a los terroristas recluidos en la Base Naval del Callao.

"El decreto no tiene nada, nada que ver con la Base Naval, ahí dicen algo que es falso. (…) Si dicen algo lo tienen que sustentar porque el decreto 003 no se aplicaba la Base Naval, eso era competencia del Consejo de Justicia Militar y de la Marina, no del Ministerio de Justicia", declaró a Perú21 desde El Salvador.

Sobre las cartas de Abimael Guzmán y otros miembros de la cúpula senderista que revelamos hoy, enviadas al presidente Paniagua entre noviembre y diciembre del 2000, en las que condenaban la legislación terrorista y exigían mejores condiciones carcelarias, García Sayán indicó que esas misivas nunca fueron respondidas.

"Jamás dieron curso a ninguna acción política, porque lo que las cartas buscaban era un diálogo político que no se hizo", señaló, aunque lo concreto es que poco tiempo después de las misivas, se emitió el citado decreto que flexibilizó el encierro de los presos terroristas.*

Y aunque García Sayán aseguró que esta norma no se aplicaba a los reclusos de la Base Naval, Mulder señaló lo contrario. "El decreto supremo (003) sí favoreció a los senderistas de la Base Naval del Callao, además modificaron el reglamento penitenciario para establecer una serie de beneficios", indicó el aprista.

Es más, en los considerandos del decreto 003 se señala, textualmente, que "se requiere una reforma integral de los regímenes especiales, sin perjuicio de las reformas urgentes que se requieren para un mejoramiento inmediato de la situación de los establecimientos penitenciarios". Los cabecillas terroristas presos en la Base Naval estaban bajo un régimen especial.