El titular de la Comisión Permanente afirmó que el Ejecutivo buscaba dominar al Parlamento “a una voluntad que no era democrática”, afectando el equilibrio de poderes. (Foto: GEC)
El titular de la Comisión Permanente afirmó que el Ejecutivo buscaba dominar al Parlamento “a una voluntad que no era democrática”, afectando el equilibrio de poderes. (Foto: GEC)

El presidente de la Comisión Permanente, , aseguró este miércoles, luego de la audiencia del Tribunal Constitucional (TC) en la cual se analizaron los fundamentos de la demanda competencial planteada contra el Ejecutivo por la disolución del Congreso, que el órgano que preside será respetuoso de lo que decidan los magistrados que integran dicha entidad.

Olaechea consideró que la exposición de los argumentos por parte del disuelto Parlamento ante el TC fue “histórica”.

"Esta fue una mañana histórica. El Congreso de la República defendió sus fueros ante el Tribunal Constitucional. Sobre ello, quiero decirles que seremos respetuosos de la decisión que adopte el máximo intérprete de la Constitución", escribió en su cuenta de Twitter.

En esa línea, Olaechea agradeció a los abogados externos que trabajaron en la defensa de los fueros del Legislativo “sin cobrar un solo sol” e hizo lo propio con el equipo que técnico del disuelto Congreso que también apoyó a dicha causa.

"También debo agradecer a todo el equipo en el Legislativo y a los abogados externos al Parlamento que ayudaron a formular la defensa sin cobrar un solo sol", señaló.

Durante la audiencia, el titular de la Comisión Permanente afirmó que el Poder Ejecutivo buscaba dominar al Parlamento “a una voluntad que no era democrática”, afectando el equilibrio de poderes.

“Poco a poco se buscaba dominar, básicamente, arrodillar al Congreso a una voluntad que no era democrática. Se estaba afectando el equilibrio de poderes”, aseveró Olaechea ante el tribunal.

Olaechea negó que haya existido obstrucción de parte del Parlamento y resaltó que este poder del Estado aprobó los tres presupuestos presentados por el Ejecutivo, le dio tres delegaciones de facultades, y solo archivó el 2.9% de los proyectos presentados, a comparación con el gobierno de Ollanta Humala (4.4%) y de Alan García (11%).