El pasado 27 de abril, el juez Richard Concepción Carhuancho de cinco inmuebles, cinco vehículos y catorce cuentas bancarias vinculadas al ex mandatario y , y su entorno. La disposición, no obstante, fue ejecutada recién hoy —más de una semana después— por el fiscal Germán Juárez, que investiga a la ex pareja presidencial por el presunto delito de lavado de activos.

De acuerdo a la resolución judicial de 157 páginas, a la que accedió Perú21, el magistrado sustenta su decisión en el argumento fiscal siguiente: las propiedades "habrían sido adquiridas ilegalmente" por los investigados. Esta vez, la Fiscalía ubica a Heredia, su madre Antonia Alarcón y la amiga de la ex primera dama, Rocío Calderón Vinatea, como las principales protagonistas de haber incurrido en delitos.

"Existen motivos razonables para sostener que se tratan de seis (cinco) bienes que constituyen objeto de delito de lavado de activos y, por ende, estaría justificado el allanamientos de los mismos", se lee en la conclusión de Concepción.

Según la imputación fiscal, Nadine Heredia, junto a Alarcón y Calderón, "habrían dado apariencia de legalidad" al presunto dinero ilícito proveniente del gobierno de Venezuela y de la empresa Odebrecht para financiar las campañas presidenciales de Humala de 2006 y 2011, respectivamente.

No obstante, para el fiscal Juárez los más grave es que Heredia usó parte de estos recursos para incrementar su patrimonio y el de su esposo. De acuerdo a la investigación, "simuló" contratos con empresas para, de esa manera, conseguir hipotecas y préstamos y así adquirir sus propiedades.

"Considerándose las cuantiosas sumas dinerarias que habrían recibido -tanto del gobierno venezolano como de las empresas brasileñas Odebrecht y OAS (...) se observa que estos no habrían utilizado todo el dinero obtenido en las campañas electorales, sino que parte de dicho dinero se encontraría formando —hasta la actualidad— parte de su patrimonio personal", señala el documento.

En ese sentido, se señala que Rocío Calderón y Antonio Alarcón contribuyeron con el cometido de la ex primera dama al abrir cuentas bancarias y "ocultar" el dinero que habrían recibido de Venzuela y de las compañías brasileñas.

La Fiscalía cita reportes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en los que se indica que Calderón, Alarcón y Cristina Velita Arroyo de Laboureix (embajadora del Perú en Francia durante el gobierno humalista) "habrían incrementado ostentosamente su patrimonio, adquiriendo propiedades y canalizando cuantiosas sumas de dinero a través de sus cuentas bancarias, patrimonio que sería producto del acopio de dinero de presunta fuente ilícita".

Incluso, se indica que Rocío Calderón seguiría "ocultando" dinero de la ex pareja presidencial. Como prueba, se menciona una diligencia realizada en la vivienda de la amiga de Heredia, en el año 2015, en la que se halló en una caja fuerte la suma de US$44,100 que sería propiedad de la cónyuge de Humala.

Los inmuebles incautados están vinculados a Nadine Heredia (propiedades en Surco y Lurín), Rocío Calderón (propiedades en La Molina y La Victoria) y Antonia Alarcón (Surco). A esta última, además, se le intervinieron cuatro vehículos.

CUENTAS DE HIJAS INCAUTADAS

Ni las hijas de Humala y Heredia se salvaron, ya que, a cada una, se le incautó una cuenta bancaria; al Partido Nacionalista, una camioneta y dos cuentas bancarias; y a la empresa Todo Graph, tres cuentas bancarias.

Según la investigación fiscal, entre el 20 de octubre de 2005 al 5 de marzo de 2009, Heredia habría recibido, del gobierno de Venezuela, US$220,525. De Odebrecht, de acuerdo a lo dicho por el ex directivo Jorge Barata, US$3 millones. Ambos tendrían procedencia ilícita.