Abia detalló que pedirá entre 6 y 7 años de penas privativas a la libertad para los implicados por el presunto delito de colusión agravada. (Foto: GEC)
Abia detalló que pedirá entre 6 y 7 años de penas privativas a la libertad para los implicados por el presunto delito de colusión agravada. (Foto: GEC)

El fiscal anticorrupción , quien investiga la licitación , aseguró este domingo que será el magistrado a cargo del juicio oral el que decidirá si las agendas de la ex primera dama Nadine Heredia serán incorporadas al proceso.

Esto pese a que el juez Manuel Chuyo Zavaleta, titular del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria, rechazó anteriormente incluir las agendas como pruebas.

"En las agendas se indican de reuniones e incluso de aportes de dinero. Según el criterio que respetamos [de no usar las agendas como pruebas] porque no guardarían relación a los hechos materia de acusación, ese ha sido el argumento", sostuvo en una entrevista con "Panorama".

"Nosotros obviamente nos hemos reservado el derecho de que si el caso pasa a juicio oral lo vamos nuevamente a ofrecer. Será el juez de juzgamiento el que decida si las agendas van a ser o no incorporadas al juicio oral", señaló.

Como se recuerda, el 23 de agosto, Chuyo Zavaleta rechazó incluir las agendas de Nadine Heredia debido a que el caso Gasoducto es sobre actos colusorios y no presuntos sobornos. Por esa razón, el magistrado no admitió en la etapa intermedia del proceso los documentos.

El caso originalmente era solo contra Édgar Ramírez, presidente del Comité de Proinversión a cargo del concurso del Gasoducto, y Claudia Hokama, exrepresentante del consorcio ganador, pero posteriormente se solicitó incluir a Heredia Alarcón y al expresidente Ollanta Humala.

Pedido de penas Abia adelantó que pedirá entre 6 y 7 años de penas privativas a la libertad para los implicados por el presunto delito de colusión agravada y de negociación incompatible en el control de acusación de dicho caso que se llevará a cabo el miércoles 4 de setiembre.

“Hay situaciones que ya no son la corrupción clásica tradicional, es una corrupción bien estructurada, compleja. No son los actores [Ramírez Cadenillas y Hokama] quienes se entrelazan de manera directa, sino a través de sus superiores y son estos superiores los que concertarían previamente para que se favorezca a un grupo económico”, manifestó.