Dice que se siente perseguido. (Cuarto Poder)

Desde la clandestinidad, el prófugo empresario dijo al programa Cuarto Poder que no cometió ningún delito y que no existen pruebas contundentes que lo vinculen a la presunta red de corrupción de César Álvarez, ex presidente de la región Áncash.

"Si yo hubiera cometido un delito, yo me voy a la cárcel, no le tengo miedo a la cárcel si es que yo hubiese cometido un delito, yo nunca he cometido un delito y gratis yo no me voy a ir a la cárcel", expresó.

Sobre la orden de prisión preventiva por 18 meses en su contra, sostuvo que esta no tiene fundamento. "Este circo y esta farsa no pueden seguir, vamos a suponer que amplían la investigación seis meses más, hasta dónde van a llegar, no van a encontrar jamás una prueba".

En ese sentido, dijo que está dispuesto a acudir al Congreso con la condición que se le retire el mandato de prisión preventiva y retó a varios congresistas a que nieguen si en verdad lo conocen, en clara alusión al nacionalista .

También tildó de "sinvergüenza" al procurador anticorrupción Christian Salas, y lo acusó de "fabricar testigos" para que declaren en su contra, bajo la amenaza de llevarlos a prisión si no colaboraban.

En otro momento, aseguró que no se siente protegido por el actual gobierno y negó la posibilidad de que la pareja presidencial esté involucrada con su condición de prófugo.

"Creo que sí estoy siendo perseguido por una amistad que tengo con la pareja presidencial", estimó.