(EFE)
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La crisis económica ha traído un peligroso desencanto social con la política y las instituciones, algo que amenaza a la democracia y ante lo que el escritor planteó hoy la necesidad de más participación, para evitar que el poder quede en malas manos.

"La democracia es participación y, si no hay participación, se va asfixiando y desmoronando. Hay que defender la idea de que, si queremos que la política sea decente, hay que llevar a la gente decente a hacer política y no dejar que esté en manos de los pícaros", declaró a la agencia EFE en una charla con periodistas en Sofía, Bulgaria.

"Creo que esa falta de participación y esa aptitud cínica frente a la política puede destruir las democracias desde dentro. Creo que esa es hoy día la amenaza mayor que tienen las democracias europeas, incluso las de América Latina", comentó el Nobel de Literatura.

El autor de La ciudad y los perros recibió hoy el título de doctor honoris causa por la Universidad de Sofía, la más antigua y prestigiosa de Bulgaria.

Según el novelista, hay mucho desdén y mucho desprecio hacia la política en general, y esa actividad se percibe como algo sucio y corrupto, de lo que hay que apartarse.

En este contexto, el escritor hispano-peruano se refirió al papel de los intelectuales en la política y la desconfianza de la gente hacia ellos, porque "los intelectuales se han equivocado tantas veces".