Luciana León dijo que seguirá colaborando con la Fiscalía.  (Foto: Anthony Niño de Guzmán/GEC)
Luciana León dijo que seguirá colaborando con la Fiscalía. (Foto: Anthony Niño de Guzmán/GEC)

gestionó reuniones con ministros de Estado a pedido de su hermano Rómulo León Romero, utilizó a efectivos policiales encargadas de su seguridad personal para realizar compras domésticas e instruyó a Mijael Garrido Lecca, candidato del al Parlamento en las últimas elecciones congresales de enero, a simular los aportes a su campaña. Pero hoy no quiere hablar.

Ayer, en su última actividad oficial como miembro de la , la otrora prefirió la puerta trasera del Palacio Legislativo para ingresar y evadir a los periodistas. Pese a ello, estos la encontraron y ante los insistentes cuestionamientos a su actuación y su vinculación con la organización criminal Los Intocables Ediles, León solo atinó a decir que “todo se va a esclarecer” y, cuando eso ocurra, “mucha gente se va a quedar mas bien con la boca abierta”.

“Tengo toda la tranquilidad de que todo se va a esclarecer pero en su momento. (...) Quiero ingresar de manera natural a mi centro de trabajo y estar presente en la última sesión de la Comisión Permanente. (...) Yo vengo colaborando desde un inicio en todas las diligencias, vengo asistiendo a todas las citaciones, soy la primera interesada que se esclarezca cuanto antes y no tengo ningún temor, la verdad me acompaña”, sostuvo

Ante la pregunta de si tiene miedo y se aferrará al beneficio del antejuicio respondió: “Soy la principal interesada en que se levante la inmunidad parlamentaria, no me voy a aferrar a ninguno de estos beneficios que se tiene. (...) Son denuncias muy delicadas las que se vienen diciendo respecto a mí pero estoy segura que todo se va a esclarecer (...) y mucha gente se va a quedar más bien con la boca abierta”.

León, se recuerda, es sindicada como el brazo político legal de la red criminal Los Intocables Ediles. Según la hipótesis fiscal, la otrora legisladora aprista gestionó obras para la Municipalidad de La Victoria a cambio de retribuciones económicas mensuales del cabecilla de la organización Alexander Peña Quispe, quien, incluso, entregó US$ 10 mil para los gastos de la boda de la congresista a través de su asesora Betsy Matos Franco por “el apoyo brindado”.