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Tras por el blindaje a Cenaida Uribe, el legislador Humberto Lay dijo sentir "vergüenza ajena" por la actitud de sus colegas, que archivaron el informe que recomendaba suspenderla 120 días por presionar para que la empresa renueve un contrato de paneles publicitarios con el colegio Alfonso Ugarte.

"Me da pena por el Congreso, se sigue desfigurando, afectando la imagen del Congreso. Otra vez vale la frase 'Otorongo no come otorongo' (…) Me da pena por el Congreso, tengo vergüenza ajena", sostuvo Lay, quien aún no oficializa su salida de Ética, en el programa No culpes a la noche.

El representante de Unión Regional aseguró que el informe –que contó con seis votos a favor y siete en contra– revelaba "con claridad" que cometió una falta, pues presionó al exdirector del plantel a favor de Punto Visual, con cuyo gerente, Alberto Luis de Azambuja, tendría una relación sentimental.

Lay dejó abierta la posibilidad de retornar a la presidencia del grupo de trabajo si se reconsidera el informe. "Estoy tranquilo con la decisión. La comisión trabajó dos años y mostró firmeza, no importa de qué bancada (era el congresista denunciado)", agregó el parlamentario.

"Yo declaré que si había blindaje, yo renunciaba; y aquí ha habido blindaje", sostuvo el legislador el lunes tras anunciar su renuncia. En ese sentido, añadió hubo "un conjunto de elementos que confirman el comportamiento inapropiado de Uribe".

Humberto Lay deja la presidencia del grupo de trabajo cuando aún falta resolver los casos de los legisladores Julio Gagó, Heriberto Benítez y Jhon Reynaga.

Tras la salida de Lay, Mulder le exigió responder sobre el supuesto acuerdo para exculpar a Reynaga, quien utilizó a un trabajador del Congreso –al que – para hacer gestiones con Mivivienda a favor de su empresa familiar.