“Han creado esa narrativa absurda de porque se ve al señor Guzmán corriendo, se va a correr de los problemas del país”, señala el candidato. (Foto: PM)
“Han creado esa narrativa absurda de porque se ve al señor Guzmán corriendo, se va a correr de los problemas del país”, señala el candidato. (Foto: PM)

El candidato presidencial del realiza su gira por el norte del país y busca frenar su caída en las encuestas con sus propuestas, las que califica como de centro.

¿Qué cualidades tiene para ser presidente?

Resiliente. Desde los 14 años tuve que tomar decisiones solo, cuando mi papá murió. Otra cosa importante es esta mirada de bosque y tener siempre una visión. Esto lo reforcé en mis experiencias en el extranjero, en el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington, donde tenía que buscar soluciones para la región; eso me permitió ver al Perú en América Latina y en el mundo. Otra característica es la capacidad de convocatoria, de convencer a gente de calidad para formar un equipo y hacer cosas grandes.

Algunos candidatos hablan de unas cualidades parecidas. ¿Qué lo diferencia a usted de los demás?

Yo no veo a políticos resilientes. Yo no veo que tengan visión de Perú y, finalmente, los equipos técnicos de los partidos no están muy bien formados. Del fujimorismo me diferencia que soy demócrata, no estoy involucrado en la corrupción y no soy populista, no le miento a la gente. La diferencia con Lescano es que él dice cosas que no podrá hacer, como su propuesta de desglobalizar al Perú. Forsyth me parece buena persona y con buenas intenciones, pero le falta para poder dirigir un país. Con Mendoza, nos diferencia que nosotros tenemos soluciones del siglo XXI que no están ideologizadas.

Hace propaganda apelando al centro. ¿Cómo define a un peruano de centro?

Julio Guzmán: "A mí no me van a decir qué significa ser valiente"
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Creer en la cancha plana. Creer que todos los peruanos debemos ser tratados con los mismos derechos, oportunidades y responsabilidades, algo que no se ha cumplido en nuestra historia republicana. Eso supone que todos seamos una comunidad de ciudadanos y que el Estado sirva a la pequeña inversión y a la grande. Hacer que nuestra diversidad cultural sea aceptada e incorporada. La propuesta de derecha cree solo en las libertades del individuo y la izquierda cree en la lucha de clases; nosotros creemos en el mercado como la fuente más importante de riqueza, pero que no actúa por magia y, por tanto, el Estado tiene que corregir sus fallas para que sea libre.

¿Quiénes representan los extremos en esta elección?

En la extrema derecha hay un grupo de peruanos minoritarios que quisieran que, cuando haya un conflicto social, se envíe a las Fuerzas Armadas y fusilen a todo el mundo. En la extrema izquierda quieren volver 500 años atrás para construir una nueva nación. Los morados creemos que hay un 80% de peruanos que estamos en el medio y que queremos salir adelante. Ese 80% quiere que sus familias estén bien, ellos no están ideologizados. Solo quieren un empleo decente, educación y salud. La gente no ha salido adelante gracias al Estado, sino a pesar del Estado.

¿Quién lo financia?

Hay dos fuentes. La primera es pública: los partidos que estamos en el Congreso reciben dinero del Estado. La segunda es privada, las empresas no pueden aportar sino las personas naturales; todos esos registros tienen una normativa que estamos cumpliendo. Ese reporte contable se tiene que entregar después de las elecciones.

¿Nos puede dar el nombre de dos?

Creo que lo mejor es que conozcan a todos y los conocerán muy pronto.

Dígame tres acciones estratégicas para contener el COVID-19.

Lo primero que hay que hacer es vacunar a todos para tener calma y que los negocios puedan abrir. Hemos propuesto vacunar a toda la población adulta para el 31 de diciembre. Crearemos un zar de las vacunas con rango ministerial, una comisión de científicos que asesore al presidente de la República; tenemos que identificar los lugares donde se vacunará y convencer a la gente, a través de la comunicación, de que se vacune. Vamos a asegurar el oxígeno, se reducirán las trabas burocráticas para que se pueda importar el oxígeno y permitir que empresas privadas entren en el mercado. Lo tercero es la integración de los sistemas de salud; vamos a integrar el Minsa con Essalud y también con el SIS. No tenemos un enfoque preventivo. Concentramos todo el esfuerzo en curar a la gente y no en prevenir enfermedades. Hay que priorizar el primer nivel de atención, que son las postas médicas, para que la gente, en lugar de ir a los hospitales, vaya a centros de salud cerca de su casa.

¿Por qué no permitirles a los privados que también consigan las vacunas?

Creo en el sector privado, pero debo ser claro; en el proceso de vacunación este no es el momento para que el sector privado intervenga. La ciencia nos dice que la forma de acabar con las pandemias es cuando se tiene un orden y en ese, los primeros vacunados deben ser los que están más expuestos al riesgo, los más vulnerables y, después, las poblaciones que están menos expuestas. Si no se sigue este orden, no vamos a acabar con la pandemia. Si el sector privado ingresa a vacunar a la gente, se viola este proceso.

¿Cómo se viola si una empresa quiere las dosis para sus trabajadores y familiares directos?

Comprendo que las empresas quisieran vacunar a sus empleados para trabajar de una forma más tranquila.

Y ayudar al Estado.

Si eso se hace, se rompe el orden; entonces no vamos a vacunar a todos, lo dice la ciencia. Hay otro elemento que es la justicia social; el proceso tiene que ser liderado por el Estado porque las vacunas son un bien público.

Si usted llega a ser presidente y un laboratorio le dice que puede atender también a privados, ¿qué diría?

Le diría que eso no es posible. Al día de hoy las farmacéuticas que producen vacunas solo están dialogando, negociando y vendiendo a Estados.

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Pero imagine que se lo dicen el 28 de julio de 2021.

Eso es muy poco probable porque el protocolo internacional es que las farmacéuticas solo negocien con los Estados porque las vacunas son un bien público. Si es que los privados entran, lo más probable es que se genere mercados negros, y en un país como el Perú eso es bastante predecible; ya nos pasó con las clínicas privadas.

¿Cómo califica la gestión del presidente ?

Me parece que están haciendo los máximos esfuerzos en una situación tan complicada. Hace dos meses el país no tenía una vacuna, hoy tenemos aseguradas 70 millones de vacunas. Yo le recomendaría al gobierno que informe sobre los cronogramas de vacunación, la población quiere estar enterada de cómo estamos avanzando. También la investigación de los vacunados (VIP), todos queremos saber la verdad. Mi impresión es que hay muchos más involucrados.

¿Qué medidas tomaría para reactivar la economía?

Ahorita la prioridad es generar empleo, que la gente tenga capacidad de consumo. El Partido Morado propone un programa de trabajo temporal masivo donde a las personas de las zonas más vulnerables se les pague un sueldo para que trabajen en el mantenimiento de la infraestructura de sus propios barrios. Lo segundo es un programa de compras estatales para que el Estado les compre solo a las pequeñas empresas ciertos insumos por un periodo de seis meses o un año. Otra propuesta es Mi Colegio Seguro; desde ahorita tenemos que hacerles mantenimiento a los colegios. Eso les dará trabajo a los gasfiteros, electricistas, a las personas de limpieza, a los padres de familia y eso va a reactivar el empleo. También daremos un bono agrícola y flexibilizar Reactiva para que pequeños negocios accedan.

Y ese dinero para pagar lo que está diciendo de dónde sale, del Estado. Lo que le preguntaba es ¿cómo reactivar la economía para tener el dinero que pague todos esos programas?

Vamos a hacer una reforma tributaria donde sea más fácil recaudar impuestos. Vamos a eliminar las exoneraciones de las universidades. Vamos a darle autonomía total a la Sunat para que genere riqueza y no sea un mero recaudador.

¿Está en sus planes poner en marcha los proyectos Tía María y Conga, que generarían grandes ingresos por la exportación de mineral?

Nuestra apuesta por la minería es total siempre y cuando cumpla con el medio ambiente y respete a las poblaciones locales. En el caso de Tía María, hemos propuesto la posibilidad de hacer un referéndum donde la región decida si es que quiere que el proyecto vaya o no. Todos los proyectos mineros no pueden estar sujetos a referéndum; por eso el Partido Morado propone la creación de la oficina nacional de gestión de conflictos sociales.

Pero esa oficina ya existe.

No. Lamentablemente lo que existe es una división de gestión de conflictos sociales.

¿Ya tiene el nombre de su posible ministro de Economía?

Estos temas los veo con Raúl Salazar. Hemos elaborado una lista de posibles candidatos para que sean ministro de Economía. Me encantaría que Raúl Salazar sea el próximo presidente del Banco Central de Reserva.

A usted el fiscal José Domingo Pérez, del equipo especial Lava Jato, le abrió una investigación porque sospecha que Odebrecht le entregó 400 mil dólares para la campaña de 2016. ¿Recibió usted dinero de Odebrecht?

No, es imposible. Cuando a Marcelo Odebrecht lo meten en prisión, el señor Guzmán no era una persona pública. Esa denuncia es un meme, es una denuncia de un ciudadano que vio una entrevista en la que un excongresista decía eso de Julio Guzmán. La Fiscalía ha tenido que tramitar ese proceso porque es parte de su mandato.

¿Indultaría al expresidente Alberto Fujimori por un tema humanitario?

Alberto Fujimori.  (Fotos: GEC)
Alberto Fujimori. (Fotos: GEC)

Por temas humanitarios es posible siempre y cuando haya un proceso ligado a ley donde se compruebe la situación de salud de exmandatario.

El domingo pasado vimos que usted apareció con su esposa Michelle en una entrevista. Después de ver esa escena, en redes sociales recordaron el día en que Alan García dio un mensaje en Palacio al lado de su esposa, Pilar Nores, para reconocer un hijo que tuvo fuera del matrimonio. ¿Era necesario exponer a su esposa a esta situación?

Yo no expuse a mi esposa, ella tomó una decisión. El comentario que acabas de hacer es recontra machista; la mujer el día de hoy está empoderada y toma sus decisiones. Ella decidió salir porque le pareció una injusticia todo lo que se está hablando. Por ejemplo, crear esa narrativa absurda de porque , se va a correr de los problemas del país. A mí no me van a decir qué significa ser valiente.

Lo de exponerse se lo dije porque usted es el político y sabe que cualquier gesto suma o resta. No estoy de acuerdo con la calificación; usted es el candidato y sabe qué es lo que le conviene. ¿Aún le molesta que le recuerden el incidente? Esta semana se ofuscó con una reportera que le preguntó si también les va a dar empleo a los bomberos.

Yo soy una persona calmada, no me desespero, pero no puedo tolerar la falta de respeto. La forma en la que tú me haces las preguntas es muy respetuosa, pero la pregunta (de la reportera) fue de muy mala leche. El incidente (incendio) yo ya lo superé, mi familia y mi esposa también. Nuestra relación está mejor que antes.

TENGA EN CUENTA

  • Julio Guzmán tiene 50 años. Nació en Lima y es el penúltimo de 12 hermanos. En 2016 intentó postular a la Presidencia, pero una decisión del JNE lo sacó de la carrera electoral. En 2017 fundó el Partido Morado.
  • “Soy católico, he sido criado católico. Uno de mis principales formadores fue el padre Lanssiers. Él me casó en mi primer matrimonio”, dice Guzmán.
  • “Esta situación de pandemia ha hecho que haya una fragmentación de aportantes”, dice el candidato morado sobre sus financistas de campaña.