En opinión de , el nuevo Congreso tiene varios retos en cartera, entre ellos avanzar en las reformas política, judicial y electoral. Al presidente Vizcarra, en tanto, le toca pasar a un rol más propositivo y de gestión. Las últimas cifras económicas, agrega, no son buenas.

El JNE dio luz verde a la candidatura de los integrantes del disuelto Congreso. ¿Era algo que se esperaba?

Yo lo esperaba porque, finalmente, ¿qué tenemos? Un intento de producir una transformación de la calidad de la política y nuestra democracia con las mismas reglas que nos trajeron hasta esta crisis y conflicto. No significa que no vaya a resultar algo mejor, ya el solo hecho de que el Congreso vaya a estar compuesto por varias minorías más o menos equivalentes es una mejoría en relación a la situación anterior, donde tuvimos una mayoría un poquito obcecada que no supo usar esa mayoría en favor de una agenda de cambios para el país.

¿Cuál debe ser su agenda?

Tiene tres tareas: revisar el presupuesto, porque ha sido acordado vía decreto de urgencia; luego, completar la reforma electoral y hacer todo lo necesario para facilitar el ingreso de nuevos actores políticos y nuevos partidos a la escena electoral, porque si no, vamos a tener lo que hoy: un club exclusivo con muy poca capacidad de transformación y cambio. (…) En tercer lugar, tiene que completar la reforma judicial sin la cual no hay consistencia de largo plazo en la lucha contra la corrupción.

¿La elección de los miembros del Tribunal Constitucional (TC) debería posponerse al Congreso de 2021?

Discutir las reglas de esa elección me parece fundamental de modo que no tengamos entrampamientos, (…) hay mucha discrecionalidad entregada a la comisión y poco acotamiento a la calidad de las personas; necesitamos que tengan trayectorias limpias y lo que vemos no marcha en esa dirección. (¿Postergar la elección?) No necesariamente; si la próxima legislatura logra tener esas reglas, lo pueden resolver perfectamente. Tampoco es tan complicado.

¿Qué otros temas incluiría?

Puede empezar a discutir la bicameralidad como parte de una reforma de mayor calado, pero eso tiene que pasar por un referéndum porque la población se pronunció en contra también en un referéndum. (...) Podemos ir incluso a un referéndum que podría ser parte del proceso electoral de presidente y Congreso en 2021.

¿Cree que la situación de enfrentamiento constante que tuvo el presidente Vizcarra con el Congreso disuelto podría repetirse con el nuevo Parlamento?

La situación de enfrentamiento se ha producido en la historia del Perú cada vez que hemos tenido un Congreso de un color y un Ejecutivo de otro color, y siempre hemos terminado en crisis constitucional, esta no es la excepción. (…) Lo que sí es necesario es que esa nueva composición del Congreso construya consensos. Podríamos pasar de un Congreso de imposición a un Congreso de consensos, de una mayoría arrasadora a un Congreso de varias minorías que están obligadas, si quieren hacer su tarea, a construir consensos.

¿Será un Congreso bastante disgregado?

No necesariamente, a lo mejor más representativo de la realidad política del país; sí pienso que será un Congreso de varias minorías.

¿Cuál debería ser el papel del jefe de Estado frente a ese Parlamento?

Tomar la iniciativa, proponer leyes que resuelvan las cosas que sean planteadas como una agenda mínima, tratar de llevar adelante el acuerdo con el Poder Legislativo para resolver nudos de la reforma política y electoral, de la reforma de la justicia, de la lucha contra la corrupción.

La última encuesta de Datum, si bien le da una aprobación de 69% al presidente, también registra una baja de 13 puntos respecto de octubre. ¿Cree que esa tendencia va a continuar?

Lo que muestra la experiencia del gobierno de Vizcarra es que tiene picos que derivaron del conflicto con el Congreso. (…) Ahora la novedad es que no tiene con quién pelear y está enfrentado a su peor enemigo, que es él mismo, sus competencias e incompetencias, y es clara la tarea que tiene por delante, que es gestión y ejercicio del presupuesto público. Las últimas cifras no son buenas, lo digo desde hace meses.

Tras la disolución del Congreso, ¿ha visto gestión de parte del Ejecutivo?

Imagino que deben estar esforzándose por elevar el nivel de ejecución presupuestal.

¿Advierte cambios?

Las cifras no lo dicen. Es claro que hay más perspicacia política, pero desde el punto de vista de gestión, las cifras todavía no dicen que se ha producido un cambio; esperamos que lo digan.

¿Vizcarra debe seguir pronunciándose en forma crítica de los excongresistas que tentarán la reelección?

Ya la instancia encargada resolvió. Lo que hay que hacer es respetar esa decisión aunque no nos guste.

¿Cuál es su opinión sobre la insistencia de Fuerza Popular de abordar temas que no le competen a la Comisión Permanente?

Es la persistencia en el error. Ellos tienen que ceñirse a la legalidad. En sus discursos políticos pueden decir lo que les parezca, es un país libre, pero en la Permanente tienen que ceñirse a las competencias que tienen y nada más que a eso.

DATOS

- Jorge Nieto Montesinos es sociólogo y analista político. Fue el primer ministro de Cultura del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, cargo que ocupó casi cinco meses y que dejó para asumir la cartera de Defensa. Allí permaneció hasta enero de 2018.

- Es arequipeño y recientemente anunció que trabaja en una oferta de gobierno y una candidatura presidencial con miras a 2021.

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