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Humberto Valenzuela: “No bajaremos la guardia frente a la corrupción”

“Todos sufrimos el problema del transporte, pero en el momento que se adoptan las medidas, muy pocos quieren participar”, sostiene el presidente de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao. 

Humberto Valenzuela

"En la ATU hay una dependencia encargada de la lucha contra la corrupción, es una de las primeras áreas que se implementará en coordinación con la Contraloría”, afirma Valenzuela (Mario Zapata/GEC).

"En la ATU hay una dependencia encargada de la lucha contra la corrupción, es una de las primeras áreas que se implementará en coordinación con la Contraloría”, afirma Valenzuela (Mario Zapata/GEC).

Mario Zapata

Joaquín Rey
Joaquín Rey

Recién estrenado en la presidencia de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), Humberto Valenzuela Gómez –en entrevista con Perú21– se muestra optimista respecto a lo que dicha entidad puede hacer para aliviar el caótico problema del transporte. Sin embargo, también tiene claro que en esta tarea se requiere el compromiso de las autoridades municipales y, principalmente, de la ciudadanía.

Un estudio publicado por la revista Forbes señala que Lima es la tercera ciudad del mundo con el peor tránsito vehicular y que los peruanos perdemos 60 horas al mes en movilizarnos. El reto de la ATU es enorme, ¿cuál es su visión para enfrentar el problema?
Dentro de las competencias de la ATU está la gestión del sistema integrado de transporte público de Lima y Callao. En Lima y Callao tenemos la particularidad de que el 80% de la población se mueve utilizando transporte público. Al ser más fluido el transporte público, las personas tendrán la percepción, y además la certeza, de que dejarán de perder horas hombre y podrán disponer de más tiempo; a la vez, el usuario de transporte privado progresivamente irá migrando al transporte público cuando vea que este es más rápido.

¿Cuáles son sus prioridades para los 100 primeros días?
Con cargo a la presentación del plan de trabajo –que será presentado al Consejo Directivo de la ATU–, lo que puedo anunciar es que dentro de las primeras medidas está la actualización de las rutas de transporte público de Lima y Callao, con la finalidad de tener todo el mapa sobre el que vamos a intervenir. Una de las primeras acciones será intervenir en lo que se conocía como rutas de interconexión.


La ATU asume las funciones de lo que era la Gerencia de Transporte Urbano de Lima y Callao, la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico y Protransporte, que ve el Metropolitano y los corredores. ¿Por qué el modelo integrado debería dar mejores resultados que el modelo actual desconcentrado?
Tenemos dos municipalidades que en el marco anterior a la ATU tenían el mismo nivel de competencia en materia de transporte urbano. Al consolidar las competencias en una sola autoridad, vamos a evitar las divergencias que han existido durante décadas, por ejemplo, en las autorizaciones de rutas. Aun cuando la Ley General del Transporte, que es del año 99, dice expresamente que ninguna municipalidad podía autorizar rutas que excedieran su circunscripción, eso se venía dando. Al centralizarse la toma de decisiones, se puede garantizar la definición de una política de transporte urbano para la ciudad y que esta se cumpla.

Humberto Valenzuela

“Entre las primeras medidas de la ATU está la actualización de las rutas de transporte público”, dijo Valenzuela (Mario Zapata/GEC).

“Entre las primeras medidas de la ATU está la actualización de las rutas de transporte público”, dijo Valenzuela (Mario Zapata/GEC).

Mario Zapata

¿Qué puede hacer la ATU, en coordinación con la Municipalidad de Lima, para mejorar parte del problema que está en las vías que son de competencia edil?
Vamos a adoptar medidas para implementar el sistema integrado de transporte y entre las primeras está priorizar la circulación del transporte público. Ahí se mueve el 80% de la población; entonces, al darle mayor fluidez y hacerlo más atractivo para el usuario de transporte privado o de taxi, vamos a ayudar a que se mejore la circulación. Adicionalmente, la ATU es responsable de dar los lineamientos que garanticen la implementación de sistemas integrados de gestión del tránsito, con semáforos que todavía no tenemos. Actualmente, cada jurisdicción maneja un sistema que no es compatible con el otro y por eso es difícil implementar las olas verdes de circulación.

Hay proyectos, como el anillo vial periférico o el tren eléctrico, que han requerido la participación de empresas privadas, algunas de ellas cuestionadas por casos de corrupción. ¿Cómo garantizará la ATU que no se den casos de corrupción?
En el organigrama de la ATU hay una dependencia encargada de la lucha contra la corrupción, es una de las primeras áreas que se va a implementar en coordinación con la Contraloría. Efectivamente, uno nunca debe bajar la guardia frente a la corrupción porque lamentablemente es un mal que está enquistado hace muchas décadas en nuestra sociedad, pero debemos señalar a la ciudadanía que vamos a garantizar un estado de alerta permanente frente a posibles actos de corrupción y no vamos a esperar a que estos ocurran.

Una falencia es que cuando se implementaron el Metropolitano o los corredores complementarios, no se retiraron las líneas de transporte que se superponían. ¿Hay voluntad de la ATU para eliminar las autorizaciones de líneas que van en paralelo al Metropolitano?
Más que voluntad, es una obligación respetar los contratos de concesión. En la medida que esos contratos establezcan las restricciones o el retiro de rutas que actualmente puedan afectar la operación de servicio del Metro, del Metropolitano o de los corredores complementarios, van a irse retirando porque tenemos la obligación de respetar las concesiones y al final de cuentas eso repercute en un mejor transporte y en la mejora de la calidad de vida del usuario.

Humberto Valenzuela

"Ya sabemos cuáles son los problemas de Lima, ahora se trata de implementar las soluciones”, dice Valenzuela (Mario Zapata/GEC).

"Ya sabemos cuáles son los problemas de Lima, ahora se trata de implementar las soluciones”, dice Valenzuela (Mario Zapata/GEC).

Mario Zapata

¿Es consciente de que es un reto desde el punto de vista político porque hay grupos de interés que defienden espacios de poder?
Sí, eso es normal, ha ocurrido, pero ya tenemos experiencia en ese campo. Cuando me tocó estar al inicio de la implementación del Corredor Azul, con la participación y contribución esencial de la Gerencia de Transporte Urbano de Lima, donde estaba la actual ministra de Transportes, María Jara, durante los primeros meses pudimos lograr que ya no circulen colectivos, combis, ni custers; lamentablemente después la anterior gestión municipal dejó de lado la implementación de la reforma.

Hay cuestionamientos en torno a los peajes porque son concesiones que presuntamente en su origen estuvieron manchadas por la corrupción. Desde su punto de vista, ¿estos peajes se deben eliminar, renegociar? Se lo pregunto porque es un tema vinculado al transporte.
Nosotros estamos convencidos de que la Municipalidad de Lima va a hacer el análisis adecuado y tomará la decisión que corresponda. Obviamente, estamos seguros de que esta decisión estará orientada hacia el usuario y esta infraestructura, al ser utilizada por medios de transporte público y al ser administrada correctamente, va a poder garantizar un desplazamiento adecuado. Estamos convencidos de que se llegará a un entendimiento.

Le preocupa que una eventual renegociación perjudique las concesiones bajo responsabilidad de la ATU en el futuro. Quizás ciertos operadores ya no quieran venir al Perú porque puede haber cambios en las condiciones contractuales.
El mensaje que le podemos dar al sector privado es que exista tranquilidad de que, en lo que a nosotros corresponde, vamos a respetar siempre los contratos de concesión. Es importante dar esta señal porque lamentablemente en una gestión municipal en Lima, en el caso de los corredores, se dio una señal inadecuada respecto a la no implementación del sistema integrado de transporte; eso retrajo el interés del sector privado y complicó que los operadores pudieran obtener financiamiento para renovar la flota. Al final, el afectado no fue el rival político del alcalde de turno, sino el usuario. Y eso trae un problema grave.

El reto que asume la ATU es muy grande. ¿Tiene los recursos y las herramientas de política necesarias para enfrentar este problema?
Felizmente sí, existe un compromiso bastante grande del Ejecutivo. La ministra María Jara ha señalado claramente que contamos con todo el apoyo del sector. Se aprobó este año la política nacional de transporte urbano y esto es para todo el país; la política de subsidio al transporte también está bastante avanzada. Estas herramientas son fundamentales y nos van a permitir implementar una serie de medidas. Vamos a poder, por ejemplo, a través de un sistema integrado de transporte, tener mecanismos de subsidio cruzado. Lo que está expresamente en la Ley N° 30900 que creó la ATU, por ejemplo, es establecer franjas horarias donde se pueda viajar con un solo pasaje, pagar una sola vez y usarlo durante una franja de tiempo. Cosas por el estilo se pueden implementar rápidamente.

Hay expectativa en torno a la ATU, ¿le preocupa que pueda haber decepción? No hay varitas mágicas para problemas tan complejos.
Debemos ser conscientes de que la problemática del transporte no se va a resolver de un día para otro, va a tener medidas de corto, mediano y largo plazo que serán plasmadas en el plan que presentaremos dentro de poco. Es importante también que la ciudadanía sepa que la autoridad es la responsable de dictar los lineamientos, políticas y normas, pero también necesitamos el compromiso de la ciudadanía para su cumplimiento. El sistema va a seguir evolucionando, tendrá corredores, unos metros después, se implementará la electromovilidad con vehículos eléctricos, híbridos, y el usuario cada vez, cuando sienta que mejora el sistema, va a exigir más.

¿Cuándo podrá el ciudadano notar alguna mejora? ¿Podría darnos un plazo?
Señales de mejora este año vamos a dar varias y reitero que eso se perfilará en el plan para que el usuario vaya viendo cuáles son. El trabajo ya comenzó; estamos en una etapa de implementación de la autoridad y del funcionamiento. Ya el Consejo Directivo está designado, vamos a sesionar la próxima semana. Le damos a la ciudadanía de Lima y Callao toda la garantía de que ya estamos trabajando. También es importante señalar que no nos vamos a quedar en un tema de diagnóstico porque esta ciudad ya está muy diagnosticada, ya sabemos cuáles son los problemas, cuáles son las alternativas de solución; ahora se trata de implementarlas.

Datos: 
Humberto Valenzuela es abogado y tiene 22 años de experiencia como especialista en temas de transporte, movilidad y gestión pública.

- Ha sido director general de Transporte Terrestre del MTC y estuvo a cargo del proyecto especial de corredores complementarios.

- “Es necesario contar con anillos periféricos que reduzcan la circulación innecesaria de vehículos de un extremo a otro la ciudad. (...) Lo que se debe procurar es que el usuario asuma el costo a través de un peaje justo y a cambio tenga una vía con mantenimiento adecuado”, dice Valenzuela. 

- “Tenemos la concepción de la intermodalidad del servicio: que una vez que el usuario de transporte interprovincial llegue a la capital, pueda acceder rápidamente a un servicio de interconexión urbano, taxi o bus, que le permita desplazarse adecuadamente”. 

El caótico transporte de Lima

El 68% de los limeños considera que la congestión vehicular es uno de los principales problemas en la capital y es que, en promedio, pierde entre dos y tres horas diarias para transportarse, según el estudio Tráfico y Tendencia de Movilidad Urbana de los Limeños realizado por la Universidad del Pacífico en 2017.

Esta realidad es consecuencia del caótico tránsito vehicular en Lima, por lo que la ATU tiene entre sus funciones la integración de todos los sistemas de transporte (Metro de Lima, Metropolitano, corredores viales y transporte público convencional) que, se espera, alivie esta situación.

El mismo estudio señala que el 76% considera que el tráfico le genera mucho y bastante estrés, mientras que el 61% dijo que le quita mucha o bastante calidad de vida.

Esto ha generado, incluso, que casi el 10% de los ciudadanos se mude cerca de su trabajo o del colegio de sus hijos, a fin de evitar pasar largas horas estancados en las pistas de Lima.

Cabe precisar que el 96% de ciudadanos afirmó que usaría el servicio de transporte público si hubiera mayor seguridad. En consecuencia, esto disminuiría, por ejemplo, la cantidad de vehículos particulares en las vías de Lima, así como los taxis.

Finalmente, el informe señala que un ciudadano gasta, en promedio, S/200 mensuales para desplazarse en unidades de transporte público.

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