Ante los nuevos elementos en el , el fiscal supremo manifestó que "se llegará hasta las últimas consecuencias" y plantea reabrir el caso contra el ex presidente , a quien se le acusa de ordenar ejecuciones extrajudiciales en 1992.

El caso había sido archivado por el fiscal dado que las pruebas no habrían sido suficientes. "Yo (estuve de acuerdo con lo resuelto) por la Sala Superior, y les di la razón en el sentido de que debía archivarse el caso porque en esa época no se conocían los elementos que hoy día tenemos", declaró.

Los nuevos testimonios los dan dos soldados, conocidos con los sobrenombres de 'Anchoveta' y 'Manzanita', quienes afirmaron que fueron testigos de asesinatos supuestamente ordenados por Humala.

Se suma también el relato de Jorge Ávila Rivera, quien se rectificó y acusó a Humala de haber ordenado el asesinato de su hermana Natividad y de su cuñado Benigno Sullca Castro. 

El último testigo habría omitido lo dicho porque recibió 4.500 dólares, afirma. Interceptaciones telefónicas judiciales de Ollanta Humala y de su entorno confirmarían los supuestos pagos a testigos del caso Madre Mía.