Fernando Tuesta Soldevilla. Sociólogo (Perú21)
Fernando Tuesta Soldevilla. Sociólogo (Perú21)

Los primeros pasos del presidente buscan diferenciarse de al mostrar a un mandatario activo.

¿Cómo evalúa las primeras actividades de Martín Vizcarra en la Presidencia? Inspeccionó un hospital, luego un colegio y ayer recorrió Piura afectada por El Niño costero?
Busca mostrar cuál será el estilo del gobierno y marcar diferencias con la gestión de Pedro Pablo Kuczynski, mostrar a un presidente activo, presente y preocupado por lo que ocurre ahí donde están los problemas. Busca aparecer como un presidente conectado, no desubicado, como en algunos momentos aparecía Kuczynski. Lo que importa en política son los gestos.

Vizcarra se muestra sin mucho personal de seguridad y deja que las personas se le acerquen.
Trata de mostrar a un presidente más cerca de la gente. Kuczynski parecía lejano.

¿Su actitud también es una crítica a cómo PPK dejó este gobierno?
Sin duda, sin decirlo abiertamente es una crítica. El hecho de no nombrarlo (a PPK) en su discurso inicial es una ausencia más una crítica. Mientras esperamos el nombramiento del gabinete, él aparece activo. No espera que sus ministros estén presentes.

¿Es un buen inicio?
Bueno, está teniendo el impacto que desea y eso ya es bueno para el Gobierno.

Vizcarra y el presidente del Congreso, Luis Galarreta, participaron en la ceremonia de promulgación de ley sobre la Contraloría observada por PPK. ¿Cuál es el mensaje?
Él ha dicho que una de sus banderas será la lucha contra la corrupción. También es un giro, una crítica al gobierno anterior. Quiere mantener las relaciones con el Congreso. Debe haber hecho una lectura sobre el fracaso de PPK en su relación con el Parlamento.

Respecto al gabinete, ¿deberían regresar algunos ministros o mejor serían independientes?
El presidente debe hacer uso de los recursos a su disposición y –a diferencia del gabinete Aráoz, donde muchos no aceptaron– hoy se abre un espacio de expectativa y posibilidades. Tiene más para escoger. No se debe limitar.

Se sostiene que no debe ser un gabinete multipartidario.
Creo que está bien que sea un gabinete políticamente plural y lo más amplio que se pueda, pero no necesariamente formado por los partidos presentes en el Congreso, sin que ello quiera decir un gabinete contra el Parlamento.