El déficit de PPK

Llegó a lo más alto: ser el presidente del Perú. Como si de una maldición se tratara, sin terminar su gestión, todo desapareció de pronto.

El déficit de PPK

El déficit de PPK

El déficit de PPK

A un año de la caída de Pedro Pablo Kuczynski , una de las personas que goza de su mayor confianza asegura haberlo escuchado decir: “¿Para qué me metí en esto?”. Quizá en estas palabras está contenido el torbellino de ideas que siente el ex mandatario.

Llegó a lo más alto: ser el presidente del Perú. Como si de una maldición se tratara, sin terminar su gestión, todo desapareció de pronto. Se esfumó la banda presidencial y con ella los ministros, la escolta, la inmunidad constitucional y a los pocos meses, su familia: “Está solo. Tiene las cuentas congeladas, no puede salir del país, ni tampoco vender su casa. Su mujer (Nancy Lange) no viene hace meses, se han distanciado. Sus hijas cada vez viajan con menos frecuencia. Desde el punto de vista humano, su vida es un desastre”.

PPK cumplirá 81 años defendiéndose de la justicia, reuniéndose a diario con los abogados que buscan demostrar su inocencia. Toda una vuelta de tuerca a lo que le estaba ocurriendo. Lo que debía ser una coronación en su trayectoria, ha terminado siendo su cruz. ¿Qué fue lo que pasó con el presidente de lujo? En la voz de varios entrevistados, buscamos respuestas.

COMO JUGANDO

Pedro Pablo, recuerda uno de sus amigos de infancia, jugaba al Monopolio con las reglas cambiadas. Era hijo de inmigrantes europeos que creció modestamente, mientras su padre, “un médico soñador que quería servir a la humanidad”, atendía casos de lepra en Perú tras haber buscado por años en Brasil cómo vencer la fiebre amarilla.

Entonces, con menos de 10 años, el primogénito de este doctor “extraordinario pero muy distante y reservado”, aceptaba las reinventadas normas del “terrible juego creado en plena depresión de los años 30. En nuestro juego nadie podía quedar arruinado. Creamos normas ‘antitrust’ y si bien las partidas nunca acababan, no se podía acumular cualquier cantidad de ‘dinero’, ni tampoco caer en la quiebra”.

Ambos amigos se dedicarían a lo que comenzó sobre un tablero de juego de mesa y se reencontrarían ocasionalmente en la vida, pero “sin volver a conectar”. PPK regresaba por cortas temporadas a Lima a visitar a la familia y, sin embargo, “algo estaba incompleto… quizá su paso por ese internado en Inglaterra lo volvió más frío y distante”.

DE OXFORD A HALCO

Su carrera profesional, con las mejores calificaciones, se proyectó siempre hacia el éxito y tardó 20 años en regresar a vivir al Perú aunque por poco tiempo. PPK desde el BCR se enfrentó a Velasco Alvarado y terminó por huir vía la frontera con Ecuador escondido en la maletera de un carro.

En EE.UU., después de pasar por el Banco Mundial, el FMI, el Banco Central de Venezuela, entre otros cargos cada vez más destacados, PPK (ya casado con Jane Dudley, con quien tuvo tres hijos) trabajó en Halco Mining como presidente y CEO. La compañía, dedicada a la producción de aluminio que extraía bauxita en minas de África, exigía al ahora ex presidente, un buen manejo entre lo privado y lo público.

Según cables de la época, filtrados por Wikileaks (16 documentos en total donde aparece su nombre), Kuczynski tuvo contacto con altas esferas gubernamentales. Eran negociaciones entre Nueva Guinea y Nigeria, la empresa donde él trabajaba que se dedicaba a la extracción del mineral, y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Un expertise que le abrió las puertas nuevamente del Perú cuando, restablecida la democracia, fue invitado por el gobierno de Fernando Belaunde Terry a ser ministro de Energía y Minas.

SEÑOR MINISTRO

Con 42 años, PPK ya era un reconocido economista. Su tránsito por organismos multilaterales y su conocimiento en materia de industrias extractivas le abrieron el camino primero en el gabinete de Manuel Ulloa y luego en el de Carlos Rodríguez Pastor, viejos conocidos.

Si bien nadie ponía en duda su nombre y experiencia (estuvo dos veces en el ‘top ten’ del ranking del poder anual de la consultora Apoyo – hoy Ipsos), hubo voces que rápidamente lo señalaron, junto a Ulloa, como ‘representante de grandes intereses transnacionales’ especialmente tras realizar un viaje juntos en busca de capitales para el Perú.

“Lo criticaban incluso desde el partido de gobierno, AP. Más aún cuando un año después logró la Ley #23231, conocida como la Ley Kuczynski”: Una norma que generó intensas controversias porque “otorgaba una serie de beneficios de crédito tributario para las inversiones petroleras”. En 1985, al inicio del primer gobierno aprista, fue derogada.

Algo inquietaba en ese entonces a PPK y en julio de 1982 volvió a viajar. La explicación que dio al New York Times (edición del 2/9/82) tenía que ver con los bajos sueldos en la función pública. Sin embargo, en 2010 y siendo candidato presidencial, esbozó otras razones: “el Sendero [Luminoso] estaba contra mí. Colgaron mi efigie en el Zanjón… yo era un personaje muy conocido (dice entre risas) y la gringa me dijo que ni un día más”.

LA DESCRIPCIÓN DEL NOBEL

Otra vez en EE.UU., PPK trabajó por 10 años para varias divisiones del grupo First Boston. Se enfocó en operaciones de banca de inversión y fue el promotor de la primera ola de privatizaciones en América Latina. No obstante, siguió en contacto con el Perú.

En 1990 fue asesor económico de Mario Vargas Llosa –candidato del Fredemo– y aunque ambos mantienen una cordial relación, o al menos algunos asesores así lo confirman: “Mario fue el primero en llamarlo cuando ganó las elecciones de 2016”, al Nobel no le tembló la mano cuando se refirió a él en sus memorias en “El pez en el agua”. En el libro donde describe la intensa jornada electoral que terminó perdiendo frente a Alberto Fujimori, MVLL escribió: “La reunión con Collor de Mello fue cordialísima, pero no muy fecunda, porque gran parte de la conversación durante el almuerzo la acaparó Pedro Pablo Kuczynski, uno de mis asesores económicos, con bromas y consejos que a veces parecían órdenes al flamante presidente brasileño sobre lo que debía y no debía hacer… El talento de Pedro Pablo en materias económicas es muy grande (también haciendo jogging y tocando piano, flauta y laúd y contando chistes), pero su vanidad lo es aún más, y en aquel almuerzo desplegó sobre todo esta última, hablando hasta por los codos, dictando cátedra y ofreciendo sus servicios para caso de necesidad”.

EL HOMBRE ORQUESTA

Pasaron casi 20 años y volvió. Dejaba EE.UU. en la cumbre de su carrera como financista de las grandes ligas. Vivía en Miami, manejaba un Porsche y ya estaba casado por segunda vez, con Nancy Lange, con quien tuvo una cuarta hija.

Entró por la puerta grande. Según uno de sus hombres de confianza: “Toledo lo presentó frente a los empresarios peruanos como su garantía y en realidad fue él quien manejó el gobierno”. Al cumplir un año, sin embargo, PPK se fue otra vez.

En su ausencia se dedicó específicamente a una controvertida consultoría para Hunt Oil Company relativa al gas de Camisea. Nadie contaba con que la aprobación del entonces presidente Toledo caería hasta ver de vuelta al “popular tecnócrata” que regresó cuando la concesión del gas del lote 56 al Consorcio Camisea, conformado por Hunt Oil, entre otros, ya estaba resuelta. No obstante, en su segundo periodo al frente del MEF, Kuczynski estuvo en medio de modificaciones relativas al contrato gasífero. “Puede ser un caso de ‘puerta giratoria’, pero finalmente no es penalmente cuestionable”, reflexiona uno de sus asesores.

“En EE.UU. el concepto de ‘puerta giratoria’ puede ser muy distinto que en el Perú. Lo único que puedo decir es que [esto] no es consistente con su formación básica. Lo que yo sé es que es un hombre correcto”, matiza un amigo de la familia.

Lo cierto es que esta operación ha estado y está en la mira al igual que otra realizada durante el gobierno de la Chacana: “PPK sabía que había presión de Toledo y [Fernando] Olivera para sacar adelante la Interoceánica (IIRSA Sur tramos II y III)… Lucho Carranza [del MEF] renunció porque no había sustento para la obra, pero lograron convencer a Pedro Pablo con razones políticas”, revela una fuente.

WELCOME TO PERÚ

El baño de popularidad al que se sometió PPK comenzó realmente en el 2008 cuando decide, por los sondeos a su favor, postular a la presidencia del Perú. Sin considerar lo político, su primer paso fue hacia las universidades del país acompañado del conferencista mexicano M.A. Cornejo: “Era una gira donde PPK tocaba ‘El cóndor pasa’ con una quena y daba un discurso de ocho minutos. Como su voz no era atractiva, rápidamente daba paso al experto en conferencias”, recuerda un miembro de su comando de campaña.
Reconocen los consultados que el mejor momento de PPK fue en 2011, pero quedó tercero. Keiko, quien se enfrentó a Ollanta Humala, recibió su respaldo. Sin embargo, en la siguiente elección en el 2016, cuando alcanzó la segunda vuelta casi por azar, tuvo que enfrentarse a quien había apoyado. Nunca imaginó que tendrían que echar mano de tanta agresividad.

En un encuentro casual antes de la primera vuelta, José Chlimper le mostró a PPK un ánimo de total colaboración: “Le dijo que si con 100 congresistas no hacían los cambios que el país necesitaba, habría que entregar la llave a la ultraizquierda. Chlimper sumaba los escaños de Fuerza Popular, APP y PpK… por eso Pedro Pablo lo consideraba como posible primer ministro en un eventual gobierno”, recuerda una asesora.

Después vendrían dos debates llenos de puñales. Al primero, PPK fue sin escuchar consejos, seguro de que podía explicar sus propuestas y salió trasquilado. Para el segundo, aceptó recibir entrenamiento: “Un equipo de periodistas lo asesoró y simuló el debate en un teatro, con rival y todo. PPK entiende rápido, sumó unas frases y en el último minuto, ya un poco más político, terminó volteando el partido”, cuentan los testigos.

El déficit de PPK

El déficit de PPK

El déficit de PPK

GOODBYE, MR. PRESIDENT

“Eran muchas horas, reuniones, energía, viajes… Cuando llegó a Palacio, tuvo que delegar, por desgaste, en Fernando Zavala [su premier]. Se excluyó a toda la gente que por años había trabajado con PPK para llevarlo donde estaba. La gestión despreció la política”, enfatiza un legislador oficialista.
Si bien el indulto a Alberto Fujimori terminó por “gatillar” la gestión de PPK –con los ‘Mamanivideos’ y los dos pedidos de vacancia por el caso Westield/First Capital que está actualmente bajo investigación fiscal–, las razones apuntan a que hubo un déficit de entendimiento político, incluido el no haber medido la fuerza de la oposición. “Se encontró con alguien que no tenía tradición de negociación. No es que la señora Fujimori fuera de Sicilia, pero tenía una visión distinta del mundo: o ganas o pierdes, y ella quería ganar. Entonces, le sacó la mugre a Pedro Pablo, que quería llegar a una transacción con ella, pero no había ninguna forma de conciliar”, concluye un colega.

Otros acusan la falta de integración tanto al interior del partido como en su círculo de confianza y con las alianzas que pudo establecer. Lo cierto es que eran muchas voces “cercanas” las que le hablaban a PPK, posiblemente las mismas que hoy buscan los motivos de su infortunio. “PPK llegó al cargo muy blando”. “Relativizó todo”. “Era poco ejecutivo”.

Al final, tal vez todos intentaban decir lo mismo: “Quiso ser presidente sin ser político”.

TENGA EN CUENTA

- Pedro Pablo Kuczynski ganó las elecciones presidenciales de 2016 con más de 8 millones de votos. El margen con su competidora, la ex candidata Keiko Fujimori, fue de 46 mil votos.

- En las elecciones de 2011, PPK apoyó a Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral contra Ollanta Humala.

- Kuczynski inició su gestión presidencial con una aprobación del 59%, según la encuestadora Datum, y renunció a su cargo con un 73% de desaprobación.

- En febrero de este año, renunció a la presidencia de Peruanos por el Kambio.

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