Propuestas imposibles y puyazos marcaron el primer debate. (Renzo Salazar)
Propuestas imposibles y puyazos marcaron el primer debate. (Renzo Salazar)

El debate por el sillón municipal entre nueve de los veinte candidatos a tuvo de todo: propuestas viables y otras imposibles, puyazos y silencios por la ausencia de .

En este primer round electoral, el consenso fue la crítica al ex congresista por su inasistencia al contrataste de ideas que fue simbolizado por una silla vacía durante el evento.

El líder de Perú Patria Segura fue calificado de “presentador de Tv”, “show man” y “el nuevo mudo” por no “dar la cara a la ciudadanía”.

“No puedes votar por un candidato que te cobra S/1,98 por minuto si lo llamas para denunciar un delito. No puedes votar por un ex ministro acusado de violación y asesinato”, dijo Esther Capuñay en clara alusión a Reggiardo y a Daniel Urresti (Podemos Perú).

La candidata de Unión Por el Perú también fue blanco de críticas. “La señora Capuñay, es una dama simpática, pero su millonaria campaña no es ‘exitosa’, así lo dice ‘la calle’ y las ‘caribeñas’ que viven en Lima”, señaló Juan Carlos Zurek, quien tuvo que ser interrumpido por los moderadores por el uso de ese calificativo.

Pero Zurek continuó: “Reggiardo es presentador de televisión y Urresti se disfraza de policía cuando sale de su casa”, fue lo último que dijo antes de volver a ser cortado.

En tanto, Jaime Salinas, actual regidor de Lima, cuestionó a Luis Castañeda Pardo por la gestión municipal de su padre. “Usted es el candidato a la reelección hereditaria. Tienen a la misma gente en sus equipo”, apuntó.

IDEAS IMPOSIBLES

El debate también estuvo cargado de propuestas que escapan de las facultades que tiene un burgomaestre.

Por ejemplo, Enrique Ocrospoma de Perú Nación confundió el municipio con en el Congreso y planteó imponer “un toque de queda a menores de 16 años a partir de las 11 p.m.”, que solo sería posible mediante una ley. Otros se pusieron en el papel de jueces, como Castañeda Pardo que propuso sentenciar a los ladrones a labores comunitarias.

También hubieron ideas de corte populista como la anulación las papeletas, convertir las faltas en delitos con el uso de grilletes electrónicos (Juan Carlos Zurek), declarar en emergencia el transporte de Lima (Esther Capuñay).