Daniel Salaverry: "Me preocupa muchísimo que Fuerza Popular vaya a recuperar el control del Congreso"

Presidente del Congreso respalda la reforma política. Empero, dice, que "no estamos de acuerdo con que nos pongan fecha de expedición porque son temas tan importantes que hay que debatirlos con seriedad".

Por: Patricia Quispe /Joaquín Rey

Han pasado más de tres meses desde que Daniel Salaverry renunció a Fuerza Popular. No se arrepiente de la decisión que tomó y descarta de plano un acercamiento al bloque naranja donde, confiesa, se sintió preso y presionado. El presidente del Congreso conversó con nosotros en el set de Perú21.TV hasta donde llegó para hablar de la reforma política, su relación con el fujimorismo, la gestión de Martín Vizcarra, pero también –“sin hipocresía” dice– sobre las posibilidades de tentar una reelección al frente del Parlamento.

¿Cómo está su relación con Fuerza Popular (FP)?

(Silencio) ¿En qué sentido? O sea, ¿en qué aspecto?

La bancada ha sido muy crítica con usted, ¿habrá un acercamiento?

No. He renunciado a la bancada y al partido y creo que hace bastante tiempo hemos tomado caminos distintos. Estoy abocado a poner orden en el Congreso, a tener una gestión mucho más transparente, a acatar y ejecutar los fallos del TC nos guste o no, a agendar los temas de la Comisión de Ética y de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales; esas decisiones han permitido que el Congreso pase de 6% de aprobación a 18%, muy por encima del promedio latinoamericano que es 14%.

¿No se arrepiente de haberse alejado de Fuerza Popular?

Creo que fue necesario porque me ha permitido manejarme con autonomía e independencia, tomar decisiones de manera objetiva; no creo haberme equivocado.

Parte de las reformas busca crear partidos y bancadas más sólidas. ¿Salirse de una al poco tiempo de ingresar al Congreso no va en contra del espíritu de esas reformas?

En absoluto, porque tampoco es una cadena perpetua. Si ves que las propuestas que te animaron a incursionar en ese partido han ido dejándose de lado y tomado un rumbo distinto que colisiona con los intereses del país, que genera indignación en la población, que más bien se impulsan normas para favorecer a grupos pequeños de intereses, tienes que tomar una decisión. Finalmente, uno participa en política y sirve a su país buscando el bien común, no favorecer a un partido político especial.

sin arrepentimientos. “Fue necesario renunciar de FP para manejarme con independencia”, afirma.

Sin arrepentimientos. “Fue necesario renunciar de FP para manejarme con independencia”, afirma. (Mario Zapata)

Sin arrepentimientos. “Fue necesario renunciar de FP para manejarme con independencia”, afirma. (Mario Zapata)

No es una cadena perpetua, dice. ¿Se sintió como en una prisión estando en Fuerza Popular?

Sí, en algún momento sí. Las primeras semanas, cuando estuve al frente de la Mesa Directiva, por supuesto que sí, porque tenía presión de la bancada que me exigía que acate las decisiones y acuerdos del bloque.

¿Solo de la bancada? ¿de Keiko Fujimori también?

De la bancada. Por eso presenté una licencia, pensé que con eso bastaría para que respeten mi decisión de manejar la Mesa Directiva con equidad para los 130 congresistas…

Su mandato en la presidencia del Congreso concluye en julio, ¿cuál es su futuro? No tiene bancada y se dice que buscaría formar un bloque con parlamentarios que pertenecen todavía a Fuerza Popular.

Sería contradictorio a la que ha sido mi posición de mantenerme autónomo para poder ser objetivo en la toma de decisiones y no favorecer a un grupo u otro. Soy un congresista no agrupado, vamos a esperar a ver qué pasa después de julio para tomar una decisión: si sigo como independiente o acepto la invitación de alguna de las bancadas.

¿Le interesa la reelección?

Hay que ser hipócrita para decirle que lo tengo descartado porque un político no puede descartar ningún escenario y yo soy político, pero muy distinto es que yo esté operando para que eso ocurra o haya tomado la decisión de presentar una candidatura, no lo he hecho.

Pero no lo descarta...

Tampoco puedo descartarlo porque hay que ver cómo se va presentando el escenario político. A mí me preocupa muchísimo, por ejemplo, que Fuerza Popular vaya a recuperar el control del Congreso, me preocupa qué pueda pasar con las reformas aún pendientes, con la implementación de mecanismos de transparencia que estamos haciendo en colaboración con la OEA. Me preocupa qué puede pasar con los proyectos que he frenado, que me he negado a firmar la autógrafa y que benefician casos que están siendo investigados y complicarían el proceso de investigación de esos casos. Me preocupan muchas cosas, pero si se logra consolidar la candidatura de algún miembro de bancadas que no pertenecen a Fuerza Popular y hay consenso, no tendría ningún problema en sumarme a ese acuerdo.

Le preocupa que el fujimorismo retome el control. ¿Cree que se produciría una nueva confrontación entre Congreso y Ejecutivo?

Por supuesto que sí y no le haría ningún bien al país, le daría una inestabilidad que más bien ahuyentaría a las inversiones que necesitamos para seguir creciendo económicamente, reducir la pobreza y generar empleo para los más de 300 mil jóvenes que año a año se incorporan a la actividad económica y no encuentran una oportunidad.

El presidente Vizcarra ha cuestionado la falta de celeridad del Congreso en la aprobación de los proyectos de reforma de justicia, ¿cuál es su respuesta?

Hemos avanzado con cuatro reformas constitucionales que él planteó y que salieron dentro del plazo para que se pueda convocar a consulta en el referéndum de diciembre. Se ha seguido con el debate en las comisiones de Justicia y Constitución. (…) De ocho proyectos, cinco ya son leyes aprobadas en el Congreso y tres se han debatido en el Pleno. De los cinco proyectos aprobados uno ha sido observado por el Ejecutivo, dos ya están publicados y otros dos para firma de las autógrafas; tenemos el 100% de proyectos ya agendados y debatidos y casi el 80% aprobado…

Eso ha tomado casi nueve meses, ¿es un plazo largo, no?

¿Cuántos meses le ha tomado a la Comisión Tuesta, que solo integran seis personas, presentar una propuesta de reforma política? Es entendible que en un Parlamento con 130 congresistas, cada uno con sus propias posiciones ideológicas, políticas e intereses partidarios, esto haya tomado su tiempo, pero el Congreso está haciendo su trabajo. Yo quisiera que la ciudadanía esté tranquila, vamos a seguir impulsando las reformas de justicia y política. (…) Hacer una reforma política es un tema serio.

¿Hay disposición para que el tema quede zanjado antes de abril de 2020 que es el plazo límite para sacar adelante las reformas?

Tenemos tiempo aun hasta julio porque hay reformas constitucionales que tienen que ser aprobadas en dos legislaturas, como las del período de gestión de alcaldes y gobernadores y la inmunidad parlamentaria.

El Congreso tiene cierto desprestigio en la ciudadanía y estos proyectos son importantes. ¿Tiene el Parlamento la legitimidad para debatirlos?

La tiene; no solo legitimidad sino legalidad. La clase política en general está desprestigiada, somos un Congreso que ha ido recuperando en el último año, no solo la credibilidad sino el respaldo popular. Yo recibí, cuando asumí la presidencia, un 6% de aprobación y ahora estamos en 18%, aun es poco pero hemos triplicado esa cifra. Lo que queremos hacer es un trabajo serio, no apurado por la presión del Ejecutivo ni de otros sectores...

¿Se siente presionado?

Desde el primer día que uno asume esta responsabilidad la presión y la carga es fuerte. Estar al frente del Poder Legislativo no es sencillo, pero hemos dado pasos firmes para tener listas las reformas constitucionales; con esa misma predisposición vamos a sacar adelante la reforma política. Eso no significa que tengamos que estar corriendo o aprobando cosas sin un debate serio y responsable. (…) Yo vengo del norte; el presidente exige y dice que han pasado más de 200 días de la reforma. Bueno, ya pasaron 750 días desde que Trujillo se inundó por los huaycos y hasta hoy no tenemos infraestructura para el encauzamiento de la quebrada de San Idelfonso, ¿y quién dice algo ahí?

En el tema de Las Bambas Ud. dijo que la mano firme no debía ser solo para pechar al Congreso sino también para enfrentar ese tipo de conflictos. En su mensaje el jefe de Estado ha dicho que “muchos hubieran preferido enfrentamientos y muertos”, parece que le estuviera respondiendo…

Hablar de firmeza no significa hablar de uso excesivo de la fuerza ni de cometer abusos; significa imponer el principio de autoridad y no permitir que se cometan delitos como la toma de carreteras. Uno puede dialogar pero siempre ejerciendo el principio de autoridad porque sino sentamos un precedente terrible: mañana cualquier grupo que quiere reclamarle al gobierno va a tomar una carretera, un colegio, un puente y vamos a tener que ceder a esa presión; no me parece lo correcto pero finalmente el gobierno toma la decisión y diseña las estrategias.

¿Cómo hubiera Ud. enfrentado el conflicto?

No estoy en la posición del presidente ni le voy a dar clases al premier. Como presidente del Congreso tengo mis responsabilidades, parte de ellas es justamente legislar en este tipo de reformas; la responsabilidad del Ejecutivo, del presidente, del premier y su gabinete es resolver estos conflictos sociales; yo no he venido aquí a darle clases al presidente.

Parece que el tema de Las Bambas lo hubiera distanciado del presidente de quien muchos lo consideraban casi un aliado, ¿se ha producido una ruptura?

Apoyar o colaborar con la gestión del Ejecutivo no significa someterse, ni callar, ni hacerse de la vista gorda cuando hay un problema. Apoyamos lo bueno que hace el Ejecutivo pero también estamos en la obligación de señalar aquello en lo que creemos hay un error para que se mejore y corrija.

Ud. promueve la iniciativa para darle al Congreso la potestad de usar la colaboración eficaz y los expertos indican que esa medida sería un exceso a las atribuciones del Congreso.

No es una medida personal sino el resultado de un trabajo de la comisión investigadora que presidí, son diez proyectos importantísimos. Lo que nos propusimos fue no perseguir a quien cometió un delito, ese es trabajo del Ministerio Público, sino encontrar los vacíos legales que permitieron que esos actos de corrupción se lleven a cabo y legislar para tapar esos vacíos. Como cualquier otro proyecto será debatido y si no recibe el respaldo de los congresistas, no se aprobará, pero tenemos que buscar herramientas para que esto no siga ocurriendo y casos emblemáticos no sigan siendo archivados; lo peor es criticar y no plantear nada porque después nos quedamos como estamos.

SABÍA QUE

- Daniel Salaverry sostiene que las reformas judicial y política son importantes, pero agregó que el gobierno no debe perder de vista otros temas como el de la inseguridad ciudadana y los servicios de atención en salud y educación.

- Sobre la bicameralidad, opinó que “es un tema importante para el país tener otra cámara que permita una decisión mucho más reflexiva de los proyectos”.

- No obstante, dijo que “será una tarea para realizar en los próximos años” porque en el referéndum la población se pronunció en contra.

Daniel Salaverry Entrevista21 14-04-19

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