Daniel Mora señaló que él y su esposa superaron el “impasse”. (GEC)
Daniel Mora señaló que él y su esposa superaron el “impasse”. (GEC)

Sorprendidos. Así aseguraron estar los miembros del Partido Morado tras hacerse pública la denuncia por violencia familiar contra que interpuso su esposa, Lilia Jaureguy, el año pasado, y que lo ha llevado a renunciar a su candidatura y a la organización política que fundó.

La tarde de ayer, en medio de la polémica, la agrupación convocó a una conferencia de prensa de urgencia. Ahí dijeron no saber nada de la golpiza que el aún candidato le propinó a su esposa.

“Ha habido múltiples oportunidades para que él ponga en conocimiento esta situación y nunca lo ha hecho. Nosotros hemos tomado conocimiento el día de hoy”, afirmó el secretario general, Rodolfo Pérez.

A patadas

Lilia Jaureguy denunció a Daniel Mora por violencia familiar el pasado 20 de marzo en la comisaría del distrito de San Borja. En su declaración, la víctima contó que un día antes, luego de recoger a sus nietas del colegio, se percató de que una de las llantas del carro se le había desinflado. Cuando el exparlamentario se dio cuenta de lo ocurrido, enfureció.

“Empezó a reclamarme diciendóme que no toque sus cosas. Diciéndome inútil, irresponsable, amenazándome que ya no agarre ningún carro”, narró. Ante ello, Jaureguy le respondió: “Le dije que no es nadie para prohibirme que yo maneje los carros”. Pero lo que vino después fue terror.

“Me dio una cachetada rompiéndome la nariz, a lo que me defendí con mis manos. Ante eso, empezó a abofetearme, me caí al piso. Estando ahí, indefensa, comenzó a patearme varias veces en la pierna”, contó y su relato quedó en el parte policial.

El peritaje médico confirmó el maltrato del que fue víctima la esposa de Mora. El médico legista señaló que la agraviada presentaba una herida en la nariz y hematomas en los brazos y piernas.

Con todas esas pruebas, el Octavo Juzgado de Familia de Lima dispuso medidas de protección a favor de Jaureguy; entre ellas, el cese del maltrato físico y psicológico de Daniel Mora y que este sea sometido a tres meses de terapia.

Pese a todo lo resuelto, el excongresista ha calificado lo ocurrido como “una discusión doméstica”. Según dijo, su esposa sufrió “una crisis emotiva” y rechazó haber agredido a su cónyuge.

Jaureguy también se pronunció. Ella señaló que el hecho fue un “desgraciado momento”, pero indicó que “el papa Francisco recientemente ha declarado que no hay familias perfectas”.

Renuncia no procede

El presidente del Instituto Peruano de Derecho Electoral, José Villalobos, dijo a este diario que la renuncia de Daniel Mora es extemporánea.

“La norma establece que las renuncias son hasta el 27 de diciembre. A estas alturas la renuncia ya no va a surtir efecto”, explicó.

En esa línea, el presidente del Jurado Especial Electoral (JEE) de Lima Centro 1, Luis Carrasco, indicó que si Mora presenta su renuncia, “se estaría evaluando la situación”. Consideró que se trata de un caso de “connotación especial”.

En tanto, el secretario de doctrina del Partido Morado, Carlo Magno Salcedo, informó que si el JEE rechaza la renuncia, apelarán ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

“Si ellos también rechazan, evidentemente es una decisión que tendríamos que acatar (...) Si resulta elegido, lo que procedería es que no juramente al cargo”, acotó.

Hasta el cierre de esta edición, el líder del partido, Julio Guzmán, seguía guardando silencio. Miembros del comité político de la agrupación solo atinaron a indicar que estaba de acuerdo con las decisiones tomadas.