Caso Madre Mía: Ex soldado denunció que Ollanta Humla quemó todos los registros de su promoción. (USI/ATV)
Caso Madre Mía: Ex soldado denunció que Ollanta Humla quemó todos los registros de su promoción. (USI/ATV)

Un testimonio más relata el pasado de . El ex soldado Werner Melgarejo, alias 'Águila', denunció anoche que el ex presidente quemó todos los registros de su promoción con el fin de que no se conozca "la verdad" sobre las supuestas desapariciones y ejecuciones extrajudiciales en el caso Madre Mía.

"Para no saber la verdad, este señor Ollanta Humala manda a quemar los papeles de todos de nuestra promoción. Nosotros aquí en el 313 Laureles (base militar) no existimos como soldados. La mayoría de mi promoción está pasando por esa situación", dijo Werner Melgarejo en diálogo con 'Beto a saber'.

'Águila' también reveló que el peor error que cometió el ex presidente fue precisamente desaparecer toda la documentación de los soldados con el fin de "proteger a un subversivo, a un terrorista", en referencia al ex soldado Amílcar Gómez.

Metodología de ejecuciones coinciden

Una vez más —por macabro que suene— 'Águila' confirmó la forma en la que se eliminaba a un terrorista o sospechoso de serlo. Todo empezaba con una tortura y terminaba con un disparo, pero la desaparición del cuerpo es la parte más truculenta.

"Le empezamos a cortar las orejas, abrir la parte de la barriga al muerto, antes se le daba el último tiro. Se rellenaba el cuerpo de piedras para que se hundiera (en el río Huallaga) y no quedara huellas", narró el ex soldado que ahora se encuentra en el programa de Protección al Testigo.

Werner Melgarejo se unió al comando cuando apenas tenía 16 años y se quedó entre los años 1991 y 1993. Entonces, confiesa, que Ollanta Humala "tenía órdenes bien drásticas" que violaban los derechos humanos.

"Órdenes drásticas"

"En todas las unidades y en todas las bases donde realmente estaba el ejército había violación de los derechos humanos, sí se mataba gente", agregó en conversación con Beto Ortiz.

Águila añade, que cada vez que se salía a patrullar en la zona estaban a cargo de un teniente o capitán y si encontraban armas en el monte o propaganda subversiva, se detenía inmediatamente al sospechoso "La persona que chapábamos teníamos que eliminar por orden del jefe a cargo, a veces se le descuartizaba", señaló.