Consultor de Chile explicó las causas de la crisis en su país en su exposición en el evento empresarial que se realiza en Paracas. (Foto: GEC)
Consultor de Chile explicó las causas de la crisis en su país en su exposición en el evento empresarial que se realiza en Paracas. (Foto: GEC)

El consultor chileno Juan Carlos Eichholz, socio fundador de CLA Consulting, manifestó que las altas élites deben ser conscientes de los privilegios que tienen. Esta reflexión la expresó al finalizar su exposición sobre la crisis que se vive en Chile en

En su intervención que formó parte de la sección ‘Democracia, Libertad y Economía de Mercado’, indicó que la crisis chilena tiene su origen desde antes del octubre pasado, cuando se registraron las primeras protestas en el país vecino del sur. Estas se deben a cuatro razones.

El consultor expresó que en primer lugar, existe un quiebre del contrato social con la clase media chilena.

“En los años 90, a la clase media se le prometió que si se esforzaba, iba a surgir. Eso significa que les dijeron que tomen un crédito, vaya a la universidad y producto de eso, tendrá un título. Y que así obtendrán el trabajo que querían tener y pagar ese crédito. A esa clase media se le dijo: usted invierta parte de su sueldo en una cuenta de ahorro previsional privada. Y cuando se jubile, va a tener un sueldo equivalente aproximadamente al 60% del ultimo sueldo. A esa clase media se le dijo que usted destine al menos el 7% de su sueldo par un seguro público de salud. Para eso tendrá acceso a una salud de calidad. Y podría seguir”, inició así su explicación.

“Pero lo que pasó con el tiempo, y se vio más evidente en los últimos 20 años, es que esta familia que hizo el esfuerzo para que sus hijos vayan a la universidad, vieron que estos no egresaron. Y lo que vieron, es que no tenían el sueldo que querían ye esperaban. Y además, que el crédito solicitado tenía que ser pagado inmediatamente. Esa clase media se empezó a dar cuenta que cuando se empezó a jubilar masivamente, su sueldo no estuvo en 70% ni en el 50%,. Gran parte no alcanzaba para su subsistencia. Esa clase media, tiene que hacer colas listas para ser atendidas en los hospitales”, expresó.

“Hay una promesa que el sistema le hizo y que para muchos no se está dando. Y entonces empieza cada vez más a haber descontento y esto se expresa en una crítica al modelo, que representa el chivo expiatorio del descontento”, dijo .

En segundo lugar, el consultor manifestó que este modelo se sustentaba en el crecimiento económico. Sin embargo, en los últimos gobiernos, se observa que la economía de Chile se ha ido estacando.

“Esto significa que las personas ven que su sueldo se estaca. Y que no alcanza a pagar las cuentas a final de mes. Porque la cuenta de electricidad, agua y transporte publico sí van aumentado su valor".

En tercer lugar, indica que existe un estado que no cumple con sus promesas y que no es eficaz en la distribución. Y en cuarto lugar, explicó que a reputación del empresario chileno es muy baja. “Está prácticamente igual que los políticos, están alejados de la gente (...) El ciudadano se siente abusado por los políticos y empresarios. Por ello fue que la olla estalló. El estallido era inminente".

Eichholz continuó indicando que el pesimismo del ciudadano chileno se ve reflejado en una encuesta preparada por la Universidad Católica de Chile en donde se observa que “si bien el país crece, el ciudadano común no progresa, queda estancado”.

“¿Cuál es el desafío? Inclusión al centro. Nunca hemos tenido la ciudadanía un informal a este nivel. Si el sistema no encuentra la forma de que este poder informal vaya encontrando canales para expresarse en el poder formal, lo que vamos a tener son más y más estallidos de estas ollas. En más lugares. Y, por lo tanto, es un desafío para las élites que tienen el poder formal de cómo abrir estos espacios”, expresó.

“Yo soy un hombre alto, de tez blanca, y además saben que nací en Santiago que es la capital de un país centralizado altamente. Todas estas características representan privilegios. Privilegios que tengo gratuitamente. No me tuve que esforzar para ello. Privilegio que por parte de mi vida fui inconsciente. Y por lo tanto, no entendía lo que significaba ser mujer en un ambiente masculino, en la alta dirección de las empresas. No entendía lo que significaba tener la tez más oscura en un país altamente clasista. No entendía lo que era ser bajo y tratar de atraer la atención y no entendía lo que era ser alguien de regiones y tratar de surgir. Este es el desafío que tenemos las altas élites. De ser consciente de los privilegios que tenemos. (...) Y a partir de ello, al ver a los que no lo tienen. Y de poder generar a partir de eso, formas de inclusión. Esto ocurre en la vida política. Y también en las empresas".

“La empresa ha ido cambiando. La empresa ya no es un conjunto de fierros de capital físico y extranjero. Requiere una estrategia. Son cada vez más personas y por lo tanto, más allá de la estrategia y estructura, requiere un propósito. (...) Es necesario que la empresa, que es finalmente la organización más importante del tejido social, evolucione”.

Al ser consultado cómo deberían actuar las empresas para evitar protestas como las que se registran en Colombia, Bolivia y Chile, Eichholz respondió que es necesario conservar el modelo, que privilegia la libertad, que recompensa el esfuerzo. Y al mismo tiempo, hay que preguntar qué es necesario cambiar. Y Conexión, más conexión con la gente. Más escuchar. Más saber lo que la otra parte siente", finalizó Juan Carlos Eichholz entre aplausos.