Politóloga y excandidata al Congreso. (GEC)
Politóloga y excandidata al Congreso. (GEC)

Tras la entrega de credenciales a los parlamentarios electos, la analista política Alexandra Ames sostiene que le toca al Ejecutivo trabajar con las bancadas que sí quieren consensuar.

Se entregaron las credenciales y muchos congresistas empiezan con una mochila de denuncias e investigaciones...

A raíz de eso es importante no dejar de lado el tema de eliminar la inmunidad parlamentaria que le ha hecho mucho daño al Congreso anterior. No puede repetirse que entren congresistas a blindarse, es importante que el tema se ponga en agenda.

Hay bancadas que ya anticiparon que no respaldarán su eliminación. ¿Cómo garantizar que no se repita el blindaje del Congreso anterior?

Es que es un tema que se tiene que aprobar y los congresistas, todos los que se comprometieron a eliminar la inmunidad, tienen que cumplir con lo prometido. (...) Yo haría un llamado a los medios y a la ciudadanía para hacer una fiscalización exhaustiva de los congresistas que no están cumpliendo lo que prometieron.

¿Cree que este Congreso será receptivo a la demanda ciudadana?

Lamentablemente es un Congreso muy fragmentado, (...) veo poca posibilidad de que los ciudadanos se sientan representados por los congresistas y, a la inversa, que los parlamentarios identifiquen con claridad a la mayoría ciudadana con la que puedan dialogar.

¿Las reformas política, judicial y electoral deberían ser prioridad en la agenda legislativa?

Estamos a puertas del bicentenario y este Congreso tiene el deber de concentrarse en entregar algo sumamente importante para el fortalecimiento institucional. Esas reformas deben ser los tres ejes sobre los que gire el debate en los próximos meses.

La congresista Martha Chávez saludó al presidente Martín Vizcarra, pero se negó a tomarse una foto con él. ¿Cómo interpreta Ud. este gesto? ¿Es un anticipo de lo que será la relación de Fuerza Popular con el Poder Ejecutivo?

En política todos son gestos y la ausencia de estos termina comunicando mucho más. Este es un mensaje en el que queda claro que el fujimorismo no tiene ningún ánimo de dialogar ni tender puentes pese a que en la campaña, tanto la señora Martha Chávez como otros candidatos, comentaron como propuesta que se tendría un mejor diálogo, se tenderían puentes. Lamentablemente vemos que gestos como este nos dicen ‘no queremos dialogar contigo, vamos a seguir dándote la espalda’.

¿Cuál debería ser la respuesta del gobierno que ha convocado a una segunda ronda de diálogo a los partidos representados en el Parlamento?

El Ejecutivo tiene que seguir manteniendo un rol de puertas abiertas y de discurso dialogante hacia el Congreso; no creo que deba pelearse y resentirse. Si bien son gestos políticos que dicen mucho del fujimorismo, el Ejecutivo no puede caer en una inmadurez política y debe concentrarse en aquellas bancadas que sí quieren trabajar y consensuar.

¿La cuestión de confianza es un instrumento que debería, llegado el caso, utilizar el gobierno?

Constitucionalmente es una figura que existe. Sin embargo, no creo que sea necesario utilizarla. El fujimorismo ha perdido mucho peso. El Frepap no siento que vaya a tener una postura obstruccionista; lo importante es que no haya partidos que estorben el proceso de diálogo.

Conformado ya el Congreso, ¿cree que el Ejecutivo debería dar paso a un nuevo refresco del gabinete?

Es importante que se dé un refresco y que se pueda contar con ministros más ejecutivos dedicados a cumplir con los planes sectoriales.

La titular de Energía y Minas, Susana Vilca, ha sido cuestionada por su relación con la minería informal. ¿Debe ser incluida en el cambio?

Es una cartera que desde el primer día ha generado mucho ruido. Se debería tener más cuidado en qué tipo de ministros quieres que representen a tus carteras. Sin duda, tenemos que tratar de poner a ministros de peso y que no tengan ningún antecedente que pueda condenar el trabajo que planeen hacer.

¿El refresco debe alcanzar al premier Zeballos?

Creo que deberíamos tener ministros y primeros ministros con mayor liderazgo y mayor peso político que permitan movilizar toda la maquinaria de sus sectores. En esa línea, mi sugerencia es que, aprovechando el nuevo Congreso que va a juramentar, se pueda refrescar y contar con un nuevo liderazgo en la jefatura del gabinete.