El líder aprista analizó la coyuntura política. (Rafael Cornejo)
El líder aprista analizó la coyuntura política. (Rafael Cornejo)

El expresidente aseguró que la judicialización de los expresidentes y de los políticos en general "es un arma política". Dio estas declaraciones al ser consultado por las investigaciones que se les siguen al exmandatario y a él, tanto en el Congreso como en la Fiscalía.

En entrevista con No culpes a la noche, aunque evitó pronunciarse sobre el caso de Toledo Manrique, dijo que "los políticos siempre están al borde de lo ilícito", por la propia posición que ocupan.

"En cuanto a mí, que me registren. Solo van a encontrar ambición y eso no es un delito. A mí nadie me ha gritado en la calle", declaró.

El líder aprista agregó que ver las obras hechas durante su gobierno es suficiente satisfacción y "más importante que querer dinero, un reloj caro o un yate". "Lo que pasa es que hay quienes tienen en el alma la pesetería y la proyectan a mí", acotó.

"Nunca tuve miedo, y nunca usé chaleco (antibalas) y comí todo lo que me ofrecieron. No tengo temor a la muerte. Creo en Dios y el día en que llegue (la muerte), bienvenida sea", concluyó.