Un corte en el vientre es la huella que llevan cientos de mujeres que hace 19 años fueron víctimas de , durante el gobierno de Alberto Fujimori. A pesar del tiempo, ellas no olvidan lo ocurrido.

Prueba de ello es que desde que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos inauguró, en abril del año pasado, el programa de Registro de Víctimas de Esterilizaciones Forzadas, se han inscrito 452 mujeres, según el reporte de los representantes de tres regiones.

Solo en Cusco, desde el 18 de enero que se inauguró este local, se han inscrito 420 mujeres. En Cajamarca se abrieron las puertas el 28 de enero y, hasta el momento, se han anotado 28. Mientras que en Piura, local que se inauguró el 18 de febrero, van 4. Las inscripciones recién comienzan. Falta que se instalen las sedes en Huancavelica y Lima Este.

La directora de Defensa Pública y Acceso a la Justicia, Sadith Aponte, a cargo del registro en Piura, explicó a Perú21 que luego de que las mujeres se inscriben pasan un examen médico y se les practica una prueba psicológica.

El encargado de este programa en Cajamarca, Jorge Novoa, refirió que a pesar de que muchas de ellas tienen temor, poco a poco asisten de manera voluntaria. Please enable Javascript to watch this video

Precisó que el objetivo de la campaña es identificar a mujeres y varones que fueron víctimas de esterilización. Así como brindarles ayuda médica y psicológica.

Según el Decreto Supremo N°0006 -2015 JUS, de noviembre de 2015 –recogiendo cifras del Ministerio Público–, se encuentran identificadas 2,091 presuntas víctimas de esterilizaciones forzadas que fueron realizadas como parte del Programa Salud y Planificación Familiar, entre 1996 y 2000.

DILIGENCIAS FISCALESCarlos Rivero, abogado de IDL, quien defiende a las presuntas víctimas, informó que luego de que la fiscal Marcelita Gutiérrez, a cargo del caso, ampliara la investigación por 150 días más, para realizar diversas diligencias, se emitirá un pronunciamiento fiscal en julio de este año.

Rivero explicó que funcionarios de la Fiscalía están obteniendo información del Ministerio de Salud y de sus direcciones regionales sobre la ubicación de los médicos que participaron de esos procedimientos quirúrgicos.

Agregó que se están tomando declaraciones de varias mujeres agraviadas. También se está a la espera de un informe médico legal. "Esperamos que la Fiscalía formule denuncia pronto. Ya hay un paquete de evidencias para que se realice la denuncia", explicó a Perú21.

Advirtió que las penas para los responsables no son menores de seis años y llegaría hasta los 16, en el caso de lesiones graves seguidas de muerte.

"SOLO FUERON 34 CASOS"El congresista fujimorista Segundo Tapia declaró a Perú21 que solo son 34 casos de esterilizaciones forzadas denunciados. "Ello es diferente a que exista un registro en el que se indique que fueron sometidas a bloqueo tubárico bilateral (esterilización) con su consentimiento", refirió.

Añadió que para corroborar la veracidad de las denuncias cada mujer debe tener su historia clínica de la época, para verificar si ese documento cuenta o no con su autorización. Sin embargo, Aponte dijo que muchas de las mujeres son quechuahablantes y no entendían los documentos que se le hacía firmar.

La investigación se abrió en 2001, pero el caso se archivó dos veces. En octubre de 2011, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó al Estado que reabra la indagación debido a que el número de mujeres afectadas era alto y una de ellas falleció.

TESTIMONIO"Ya no vas a parir como cuy"Sabina Huillca Cóndor – Víctima de esterilización"'Ya no vas a parir como chancho, ya no vas a parir como cuy', me dijo la enfermera del centro de salud de Izcuchaca (provincia de Anta, Cusco), cuando me desperté de la operación que me hicieron sin mi permiso, para que ya no tenga más bebés. Recuerdo que luego de dar a luz a mi tercer hijo, el doctor me dijo que me tenía que quedar un día más para hacerme una limpieza. Yo no quería, pero me contestó que si no me quedaba hospitalizada, no me daría los papeles de mi hijita. Ese día, mi esposo me llevó comida al centro de salud y la enfermera me dijo: '¡Qué haces comiendo! Mañana no te va a agarrar la anestesia'. '¿Qué es anestesia?', le pregunté. '¿Qué me van a hacer?'. Luego me inyectaron. Me dijo que contara hasta 10, pero no le hice caso y me puse a rezar. Me dormí y cuando desperté, el doctor estaba cosiendo mi barriga. Yo grité. Y el médico le reclamó a las enfermeras: 'Miren cómo se ha despertado, por qué no cuidan bien'. '¡Cállate, hija, solo faltan tres puntitos!', dijo el doctor. Estaba amarrada de manos y pies a la cama. Desde esa operación quedé mal porque me dio infección. Ya declaré en la Fiscalía".

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