Las protestas contra el proyecto minero Tío María continúan en Arequipa.  (Foto: Referencial/GEC)
Las protestas contra el proyecto minero Tío María continúan en Arequipa.  (Foto: Referencial/GEC)

Al mismo estilo de las barras bravas, turbas descontroladas protagonizaron ayer , daños a la propiedad pública y privada, y ataques a indefensas personas que solo iban a trabajar.

La violencia marcó el primer día del paro indefinido convocado por la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa y otras asociaciones civiles para sumarse a las protestas de un sector del valle de Tambo que se opone al proyecto minero .

Los obreros del sindicato de Construcción Civil, cuestionados por sus vínculos con el Movadef, causaron destrozos a su paso con piedras y palos. Rompieron, a pedradas, los vidrios y puertas de al menos tres locales comerciales (Unique, Claro y Pizzería Piazza) ubicados en la avenida Ejército y establecimientos de la calle Mercaderes (Estilos) y Plaza de Armas (I Perú). Además, obligaron a cerrar los negocios bajo la amenaza de saquearlos.

Fuentes de Inteligencia informaron a este diario que miembros del Movadef, brazo político del grupo terrorista Sendero Luminoso, formaron parte de los actos de violencia perpetrados en la huelga.

La poca cantidad de agentes en la ciudad de Arequipa no fueron suficientes para evitar los desmanes causados por los protestantes. “¿Dónde está el Gobierno?”, se preguntaban los transeúnte afectados por la medida de fuerza. Trascendió que la mayoría de efectivos se encontraban resguardando el orden en la provincia de Islay.

La fiscal de Prevención de Delito, Ana Cordero, ratificó que los revoltosos detonaron cuatro explosivos, al parecer bombardas, uno de ellos dañó una maceta de la Plaza de Armas. A pesar de los excesos, el secretario de la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA), José Luis Chapa, y el dirigente de Construcción Civil, Mariano Nina, aseguraron que la protesta “fue pacífica” y que los responsables de la violencia fueron “infiltrados”. 

FUERA DE CONTROL

Este diario pudo comprobar que los manifestantes bloquearon el kilómetro 16 de la carretera de Yura, impidiendo la salida e ingreso de vehículos provenientes de Puno y Cusco. Además, interrumpieron el paso de buses interprovinciales que se dirigían a Lima y al sur del país, con piedras y llantas quemadas colocadas en el kilómetro 48 de la Panamericana Sur.

Asimismo, rompieron lunas y pincharon las llantas de cinco vehículos en la avenida Jesús (Arequipa), el óvalo de Mariscal Castilla (Miraflores), sector de Cerro Viejo y Añashuayco (Cerro Colorado) y en el Cercado.

En declaraciones a Canal N, el vicegobernador regional de Arequipa, Walter Gutiérrez Cueva, manifestó que, durante la campaña electoral, el hoy gobernador Elmer Cáceres se pronunció a favor del proyecto Tía María. Empero, cuando fue elegido en el cargo, cambió radicalmente su postura por influencia de sus asesores.

También reveló que se reunió con el presidente Martín Vizcarra, quien le indicó –según declaró– que se podría dejar sin efecto el proyecto minero si un nuevo estudio de impacto ambiental concluye que Tía María es perjudicial para el valle de Tambo. 

MILLONARIAS PÉRDIDAS

El presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, Manuel Fumagalli, rechazó el paro indefinido en Arequipa y advirtió que las protestas contra Tía María ocasionan más de US$390 millones en pérdidas para mineras que operan al sur del país.

Estas pérdidas, dijo, se traducen en “menos ingresos por impuestos, canon y regalías para todo el Perú, atentando así contra el desarrollo de todos” los ciudadanos.

Marco Chauca, gerente del Terminal Terrestre de Arequipa, dijo que la huelga ocasionará una pérdida mayor a S/1 millón. Se venden cerca de 20 mil pasajes interprovinciales a diferentes rutas del país.

En tanto, decenas de arequipeños se congregaron ayer por la tarde en la plaza de Yanahuara para expresar su firme rechazo a la violencia provocada por grupos radicales.

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