, jefe del Parque Arqueológico de Machu Picchu, informó que esta famosa ciudadela tendrá que enfrentar grandes retos como el cambio climático y la gestión del turismo masivo.

Sostuvo que a pesar de ponerse en marcha, el nuevo ingreso de horario escalonado desde el 1 de enero, el turismo seguirá siendo un reto porque aún no se ha alcanzado el límite de visitantes.

"Nos visitan todos los días una media de 4 mil personas en una llaqta (antiguo poblado andino) en la que vivían 400 y que estaba pensada, como máximo, para 1,500", relató a Efe el responsable del parque en una charla en el Instituto Italo-Latinoamericano (IILA) de Roma. 

Cambio climático
El cambio climático también supone un segundo desafío para la conservación de Machu Picchu ya que algunas de sus rocas se oscurecen y el suelo se deteriora. 

"Muchas de las paredes de Machu Picchu se han oscurecido. Al subir la temperatura, la flora que estaba en un nivel geográfico más bajo también sube y se instala en las paredes, causando un biodeterioro", indicó Astete.

"Otro problema que tenemos es que llueve mucho y se deteriora el suelo en parte por los turistas que van en botas de montaña. Cada 15 días calculamos cuál es el nivel de degradación y traemos, en trenes, material para repararlo", agregó.

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