Vientos huracanados a una velocidad de 70 a 80 kilómetros por hora, acompañados de una fuerte lluvia, que se prolongó por dos horas, soportaron esta mañana decenas de familias de centros poblados y comunidades del distrito de Santo Domingo y Acobamba, en . Un gran número de viviendas fueron afectadas ya que el viento se llevó los techos de calaminas, objetos y también arrasó con los sembríos de maíz y árboles frutales.

Este evento natural ocurrió a las 10:00 a.m. y sorprendió a las familias de la comunidad de San Sebastián de Chamanabamba, el centro poblado de Santa Rosa de Astillería, la mayoría agricultores, que en ese momento realizaban faenas en el campo. Muchos no pudieron contra la fuerza del viento y cayeron en el trayecto. Ellos trataron de protegerse en sus casas pero el viento desprendió sus techos de calaminas que estaban sujetadas con concreto y otras con sogas y alambres.

Las mujeres y niños se cubrieron detrás de las paredes para que el viento no los arrastrara y otros se tiraron al suelo. Así permanecieron hasta que todo regresó a la calma.

Hasta la zona de emergencia llegó personal de Defensa Civil de la Municipalidad de Santo Domingo a fin de realizar las evaluaciones de daños e iniciar con el empadronamiento de los damnificados y así asistirlos con carpas, frazadas y lo necesario.

Hace unas semanas las mismas familias fueron afectadas por una fuerte granizada que causó destrozos en los cultivos de maíz, palta y frejol. También se vieron perjudicados los pobladores de los anexos de Pacaylan, Ayño, Tlejala, Moya y Shucso por lo que el alcalde Efraín Veliz estaba solicitando al GRJ que sean reincorporados a la cobertura del seguro agrario catastrófico para la campaña agrícola del 2020.