A una hora y media del centro de , en la provincia de Paruro, está el distrito de Huanoquite: una zona rural de bajos recursos que no cuenta con electricidad y solo tiene un colegio que alberga los tres niveles educativos. Allí, en el I.E. Huanoquite, 18 niños del 5to. A de primaria tuvieron su primer contacto con la educación digital y la formación de nuevas habilidades para el futuro.

ACORTANDO BRECHAS

La mirada de los escolares fluctuaba entre la curiosidad y la ansiedad mientras su profesora hablaba sobre la reciente adquisición. Entonces, la llegada de una maleta negra grande al aula desvió la atención de los niños. De la valija extrajeron una tablet para cada alumno. Estos dispositivos almacenan contenidos educativos que refuerzan sus clases de matemáticas, lenguaje y ciencias. Uno de sus beneficios es que no necesitan Internet, ya que la maleta cuenta con un sistema interno que provee a las tablets su funcionalidad.

Respecto a la técnica de aprendizaje, los profesores impulsan la llamada gamificación: aprender jugando. El contenido no es un factor distractivo, pues cada alumno se concentra en resolver los ejemplos y problemas, alentando una sana competencia.

Más del 80% de la población de Paruro es considerada pobre, pero este no ha sido un impedimento para la superación de sus escolares gracias a las aulas digitales que desde hace un par de años ya se utilizan en colegios de otros distritos de Cusco. Estadísticamente, los pequeños consiguieron el mejor crecimiento en el rendimiento de su aprendizaje a nivel regional en la última evaluación censal del Ministerio de Educación.

“Me gustaría aprender más lecturas, qué animales están en peligro de extinción y resolver más problemas para ser ingeniera civil”, me dice Cinthya Astete de 12 años, dispuesta a cumplir sus metas. Ella cursa el sexto grado y camina dos horas y media para ir al colegio, lo mismo para volver a casa.

Cinthya Astete (12), dispuesta a cumplir sus metas. (Perú21)
Cinthya Astete (12), dispuesta a cumplir sus metas. (Perú21)

CLASE A 3,750 M.S.N.M.

Bajo un colchón de nubes blancas y en medio de un camino tan empinado como empedrado, seis entusiastas estudiantes de primaria junto a dos profesores guiaron nuestros pasos hasta el centro arqueológico Maucallacta, a 3,750 m.s.n.m. Este sitio preínca queda a una hora y media del colegio y luego espera una caminata paciente de una hora, donde los paisajes y las risas de los niños que corrían tan ligeros como plumas animaban a continuar.

El contraste es irrebatible. Con ojotas, ponchos, sombreros y sujetando sus tablets, los alumnos reciben una clase especial de su maestro con el sol brillando sobre la imponente arquitectura considerada el seno donde el imperio inca inició su creación, además de ser la ruta mística de los hermanos Ayar. Allí al pie de la obra de nuestros ancestros, ellos miran al futuro para forjar su destino.

Con ojotas, ponchos, sombreros y sujetando sus tablets, los alumnos reciben una clase especial de su maestro. (Perú21)
Con ojotas, ponchos, sombreros y sujetando sus tablets, los alumnos reciben una clase especial de su maestro. (Perú21)

DATOS

* Esta iniciativa es impulsada por la Fundación Telefónica y Fundación Bancaria La Caixa.

* En Perú beneficiarán a más de 1 millón de escolares y maestros de Amazonas, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Callao, Cusco, Huánuco, Huancavelica, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Piura, Puno, San Martín y Tacna.